Señor Director:
Hace algunos días se informaba sobre deficiencias en transparencia activa por parte de municipios de Ñuble. Motivado por ello, revisé distintos portales comunales y el resultado es preocupante. Es comprensible que municipios pequeños, con presupuestos limitados y múltiples urgencias, presenten ciertas falencias. Sin embargo, en comunas grandes, especialmente en la capital regional, esto no puede transformarse en una práctica habitual.
Pareciera existir una delgada línea entre la desidia y la negligencia. Si un ciudadano intenta revisar decretos alcaldicios, en muchos casos los enlaces simplemente arrojan “Error 404”, es decir, documentos inexistentes o links rotos. Más grave aún, al revisar registros de honorarios en áreas sensibles como Salud, algunos enlaces destinados a mostrar funciones específicas de un trabajador terminan derivando a carpetas completas en la nube con antecedentes de múltiples funcionarios. La transparencia pública no consiste solo en “subir archivos” para cumplir formalmente con una obligación legal. Requiere orden, resguardo de datos y plataformas funcionales que permitan un verdadero control ciudadano.
En tiempos donde gran parte de los servicios ya operan digitalmente, resulta inaceptable que existan municipios incapaces de mantener correctamente algo tan básico como su portal de transparencia activa. Porque cuando la información pública es inaccesible o está mal administrada, la confianza institucional también se deteriora.
Jorge Salgado



