La presidenta del Senado y senadora por Antofagasta, Paulina Núñez Urrutia (RN), visitó este viernes Chillán, El Carmen y Quillón, donde sostuvo reuniones con autoridades, alcaldes y agrupaciones de mujeres.
En su paso por Ñuble, abordó el debate presupuestario, las propuestas de nuevos retiros de fondos previsionales, la conducción política del Gobierno y las reformas de seguridad que se discuten en el Congreso.
-Los gobernadores regionales han sido críticos del recorte contemplado en el Presupuesto 2027. ¿Qué opinión tiene de esta merma?
-Cuando decidimos que las regiones debían elegir a sus máximas autoridades fue porque logramos acuerdos transversales para fortalecer los territorios, dado el extremo centralismo de nuestro país. Una cuestión clave era que los gobernadores tuvieran recursos para contar con autonomía y administrar la billetera regional. Si la vamos mermando, también disminuimos sus atribuciones y facultades. Pero quiero ser muy clara. Muchas veces, al revisar en octubre los presupuestos de los gobiernos regionales, independiente del color político del gobernador, vemos que falta mucho presupuesto por ejecutar y se termina gastando en proyectos que no proyectan a la región, como compras de terrenos o inmuebles, para que al año siguiente no reciban menos recursos. Hay que trabajar transversalmente para que los gobiernos regionales no vean mermados sus recursos, pero también asegurar que los fondos, que son escasos y de todos los chilenos, se destinen a proyectos que impulsen el desarrollo regional. Desde los municipios, que mueven la billetera regional, muchas veces no se presentan proyectos a tiempo o están mal formulados. Falta apoyo técnico, sobre todo en las comunas más pequeñas. Junto con resguardar el presupuesto, debemos poner sobre la mesa esos apoyos.
-Ante el desempleo, ¿Tiene asidero la idea de un nuevo retiro de fondos de pensiones, teniendo en cuenta, además, las millonarias pérdidas registradas últimamente por las AFP?
-El gran dolor de nuestro país es la falta de trabajo. Tenemos un 9,6% de desempleo (11,2% en Ñuble), casi un millón de personas sin trabajo. Cuando tantas personas buscan empleo y no lo encuentran, se impone el pesimismo, tenemos un país deprimido y eso afecta las ganas de emprender y salir adelante. Para generar empleo tenemos que crecer. Los proyectos que hemos discutido y despachado, como el de reconstrucción y el que busca acelerar los permisos de urbanización y construcción, apuntan a generar trabajo. También lo harán el Presupuesto 2027 y otras iniciativas, pero sus resultados se verán en el mediano y largo plazo, probablemente desde marzo. ¿Qué vamos a hacer durante estos meses? ¿Le diremos a las personas que aguanten o daremos una respuesta inmediata? Hablo de inyectar más recursos al subsidio a la contratación. Si una pyme necesita contratar a dos o tres personas, pero no puede pagar esos sueldos, el apoyo del Estado puede incentivar la contratación. También se ha hablado de bonos. No creo en ellos como regla general, pero ante una emergencia laboral pueden ser una alternativa focalizada y por un tiempo determinado.
-Entonces, ¿Está en contra de un nuevo retiro?
-Sí, claro. La idea surge porque no hay una respuesta del Gobierno para enfrentar inmediatamente, al menos durante unos meses, este desempleo tan alto. No dejemos que otros entreguen soluciones que pueden terminar siendo más perjudiciales que beneficiosas. Los retiros anteriores se aprobaron en circunstancias excepcionales, pero creo que hoy no es el momento de proponer uno nuevo. Precisamente porque algunos están levantando esa posibilidad, el Gobierno tiene que apurarse en entregar una respuesta inmediata.
“No podemos seguir actuando de la misma manera”
-Usted ha cuestionado el diseño político del Gobierno. ¿Mantiene esa crítica o ve señales para mejorar la relación con el Congreso?
-No estoy criticando porque quiera que al Gobierno le vaya mal. Este es mi Gobierno y estamos todos del mismo lado de la mesa. Cuando uno tiene claro el diagnóstico y ve los resultados, espera que haya un cambio. De lo contrario, seguiremos con las mismas tasas de rechazo, disminuirá la aprobación y eventualmente se cometerán errores similares a los que hemos visto estos meses, sobre todo en lo comunicacional. Cuando hablé de una cirugía mayor, algunos creyeron que me refería a un cambio de gabinete; otros, a un cambio de diseño o de plazos. Lo que planteo es que no podemos seguir actuando de la misma manera, porque la ciudadanía está percibiendo algo muy distinto de lo que creemos estar transmitiendo o ejecutando. Esa decisión le corresponde al Presidente de la República.
-¿Cómo debería continuar en el Parlamento la discusión de la reforma de seguridad?
-La Comisión de Constitución del Senado, que me tocó presidir el año pasado, ha encauzado esta discusión. La semana pasada nos reunimos con senadores oficialistas y también conversamos con la oposición para que el acuerdo construido cuente con los votos de la sala. Este trabajo demostró que siempre es mejor socializar los proyectos y hacer una labor prelegislativa antes de presentar una iniciativa creyendo que los votos estarán asegurados por obligación o respaldo al Gobierno. Queremos aprobar estos proyectos con mayorías que vayan más allá de nuestro sector. Vamos a fusionar esta iniciativa con otras reformas constitucionales presentadas anteriormente, entre ellas, la relativa al régimen penitenciario, que ingresamos junto con la senadora Paulina Vodanovic y otros parlamentarios. También quiero hacer una autocrítica: que el Gobierno haya retirado su reforma de seguridad ayuda a recuperar las confianzas con la oposición. Demuestra, con hechos concretos, que existe voluntad de avanzar hacia una legislación con mayor respaldo.


