A los 17 años, Luis Mora ya acumula una experiencia deportiva que contrasta con la edad que figura en su documento de identidad. Mientras buena parte de los jóvenes de cuarto medio concentra sus esfuerzos en preparar la PAES y definir su futuro académico, el taekwondista de Coihueco tiene buena parte de su presente y sus sueños puestos sobre el tatami.
Volvió a demostrarlo al consagrarse campeón de la categoría Juvenil +78 kilos en la segunda fecha de la Liga Nacional de Taekwondo 2026, disputada recientemente en la comuna de Ñuñoa. El resultado le permite mantenerse entre los principales exponentes nacionales de su categoría y ratificar una trayectoria construida a partir de entrenamientos diarios, disciplina y una permanente búsqueda por mejorar.
Para Mora, detrás de sus resultados existe una fórmula que parece sencilla, pero que exige constancia. “Los principales factores han sido la constancia y la disciplina. Entreno todos los días con un objetivo claro y trato de mejorar en cada sesión, tanto en lo físico como en lo técnico”, explica el deportista, quien también destaca el respaldo de su familia y de su equipo.
En esa preparación, reconoce que la fortaleza mental adquiere una importancia fundamental. El combate no solo exige velocidad, potencia y precisión, sino también capacidad para manejar la presión. “Puedes estar muy bien preparado físicamente, pero si no tienes la cabeza fuerte en combate, es difícil ganar”, sostiene.
Por eso, parte de su preparación está enfocada en trabajar la concentración, el control de la presión y la confianza. Una dimensión que, a su juicio, puede marcar diferencias cuando llega el momento de competir.
El calendario que viene será igualmente exigente. Mora tiene contempladas participaciones internacionales en Perú, Ecuador, Brasil, Colombia y Argentina, algunas de ellas correspondientes a torneos clasificatorios para el Campeonato Panamericano específico. Además de sumar experiencia, estas competencias representan una oportunidad para acumular puntos y seguir avanzando en el ranking.
“Mi objetivo es seguir consolidándome como número uno en Chile y representar al país de la mejor forma afuera”, plantea.
Su desarrollo deportivo tampoco ha significado dejar de lado los estudios. Actualmente cursa cuarto medio en el Colegio Enrique Salinas Buscovich, establecimiento que, según destaca, le ha entregado facilidades para compatibilizar su formación académica con los viajes y competencias.
En ese proceso reconoce como figura fundamental a su entrenador, Daniel Godoy Lagos, de la academia Guerreros Sepul. “Es quien me guía no solo en lo deportivo, sino también en lo personal”, afirma.
Con nuevos desafíos internacionales en el horizonte su mirada apunta mucho más lejos: llegar a representar a Chile en un escenario mundial y, algún día, cumplir el sueño olímpico.



