Hay aniversarios que se conmemoran con discursos y otros que encuentran en la música una manera de convertirse en experiencia colectiva. Así ocurrió durante la celebración de los ocho años de la Región de Ñuble, jornada que reunió a más de 1.250 personas en los tres niveles del Teatro Municipal de Chillán.
La protagonista fue la Orquesta Sinfónica de Ñuble, que también celebró sus cuatro años de trayectoria con “Ópera/Rock”, el séptimo concierto de su Temporada 2026. Bajo la dirección de Emmanuele Baldini, la agrupación propuso un recorrido por dos mundos aparentemente distantes. La primera parte estuvo dedicada a Giuseppe Verdi, a través de una suite de cuatro movimientos con algunos de los temas más reconocidos de sus óperas. Luego llegó el turno del rock, con piezas de Linkin Park, Metallica, Pink Floyd, Led Zeppelin y Guns N’ Roses.
La combinación permitió tender un puente entre generaciones. La ópera, que en su tiempo fue una expresión popular y transformadora, dialogó con un género que convirtió la inconformidad y la intensidad emocional en un lenguaje masivo.
Para Emmanuele Baldini, el concierto tuvo un especial significado institucional y afectivo. El director recordó que la orquesta nació gracias al aporte del Gobierno Regional y destacó el acompañamiento recibido durante sus primeros cuatro años. “Ver el teatro completamente lleno me hace creer que la Orquesta Sinfónica de Ñuble tiene un gran futuro. En cuatro años alcanzamos algunos hitos que orquestas más famosas e importantes no logran alcanzar en diez años”, afirmó.
El gobernador, Óscar Crisóstomo, recordó que la creación de la agrupación buscó recuperar y entregar oportunidades a talentos regionales que se encontraban dispersos en Chile y Latinoamérica. “Visualicé que había un talento, que había muchas ganas, que había una chispa distinta, y nos pusimos a trabajar”, precisó.
Actualmente, la orquesta cuenta con financiamiento compartido del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y el Gobierno Regional. Su labor, además, ha traspasado los escenarios tradicionales mediante presentaciones en establecimientos educacionales, hospitales, consultorios y centros de personas mayores.
Entre los asistentes estuvo José Antonio Romero, quien viajó desde San Carlos y calificó la presentación como “una mezcla perfecta”. “En su época, la ópera fue el equivalente al rock de hoy. Era lo disruptivo, era lo contestatario”, comentó.




