Señor Director:
Valoramos la editorial publicada por La Discusión el 4 de julio, “El hospital exige una ciudad preparada”, porque releva una preocupación fundamental: la apertura del Hospital Regional no debe abordarse solo como un hito sanitario, sino también como un desafío urbano.
Un hospital de alta complejidad requiere condiciones sanitarias, operativas, urbanas y comunitarias que permitan avanzar hacia una apertura segura e integrada al territorio. La movilidad, el transporte público, la accesibilidad, la seguridad integral y el resguardo de accesos despejados son aspectos clave para asegurar la continuidad de la atención y una mejor experiencia para quienes utilizarán sus servicios. En esa línea, como hospital hemos sostenido reuniones y espacios de coordinación con autoridades regionales y actores vinculados al proceso, con el objetivo de que el nuevo recinto se incorpore a la ciudad en armonía. Entre estos aspectos, resulta importante el compromiso municipal de contribuir al ordenamiento del entorno, incluyendo el control del comercio no autorizado y la mantención de accesos seguros y despejados.
El Hospital Regional de Ñuble tendrá un rol central en la salud pública regional. Por eso, su apertura debe entenderse como un proceso que exige articulación interinstitucional, planificación urbana y una mirada centrada en las personas. Agradecemos que el diario mantenga esta preocupación en la agenda pública. Preparar la ciudad también es parte de preparar el hospital.
Dra. Ximena Espinoza
Directora (s) Hospital Clínico Herminda Martín




