Dos meses después de la histórica alza en el precio de los combustibles registrada en Chile, los primeros efectos sobre los hábitos de desplazamiento de la población comienzan a hacerse visibles. Un estudio elaborado por City Lab Biobío, a partir de datos de la aplicación Waze en las 16 capitales regionales del país, reveló que la congestión vehicular disminuyó en promedio un 5% a nivel nacional entre marzo y abril de 2026.
En el caso de Chillán, la reducción alcanzó el 4,96%, una cifra que se encuentra prácticamente en línea con el promedio del país.
La investigación analizó el comportamiento del tránsito antes del incremento en el precio de las gasolinas, inmediatamente después de la entrada en vigencia de la medida y cuatro semanas más tarde. Los resultados evidencian una disminución generalizada de la congestión en todas las ciudades estudiadas, aunque con diferencias importantes según la realidad territorial de cada zona.
Para Chillán, los datos sugieren que el mayor costo asociado al uso del automóvil podría estar influyendo en las decisiones de movilidad de los habitantes. Si bien el estudio no establece una relación causal directa entre el alza de los combustibles y la disminución de la congestión, sí muestra una coincidencia temporal entre ambos fenómenos.
“Estamos observando una señal consistente de ajuste en los patrones de movilidad. Si bien los datos no permiten atribuir causalidad directa, sí muestran que el aumento en el costo de movilizarse en automóvil está coincidiendo con una menor congestión en la mayoría de las ciudades del país”, explicó Fernando Pérez, director principal de City Lab Biobío.
Zona sur la que redujo la movilidad
El informe destaca particularmente el comportamiento de las ciudades de la zona sur del país, grupo integrado por Concepción, Chillán, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas. Este conjunto de urbes registró las reducciones más consistentes y pronunciadas de Chile, lo que podría estar relacionado con una mayor sensibilidad de la población frente al aumento de los costos de transporte.
Según los investigadores, en ciudades intermedias como Chillán las familias suelen tener menos alternativas de movilidad y, por lo mismo, los incrementos en el precio del combustible pueden generar cambios más rápidos en los desplazamientos diarios. Entre las posibles explicaciones figuran una mayor utilización del transporte público, la reorganización de horarios laborales y académicos, el teletrabajo o la reducción de viajes considerados no esenciales.
Mayores disminuciones entre las 06:00 y 08:00 horas
De hecho, uno de los hallazgos más relevantes del estudio indica que la principal disminución de la congestión se registró entre las 6:00 y las 8:00 horas, precisamente en el horario punta de ingreso a los lugares de trabajo y establecimientos educacionales. Este comportamiento refuerza la hipótesis de que las personas estarían modificando sus rutinas para reducir los costos asociados al transporte.
A nivel nacional, la mayor caída en los índices de congestión fue observada en Copiapó, con un descenso de 10,4%, seguida por Valdivia (-9,5%) y Temuco (-9,3%). También destacaron La Serena (-6,8%), Antofagasta (-5,9%) y Concepción (-5,9%). En contraste, Santiago presentó la menor variación del país, con apenas un 0,4% de reducción.
“Lo más interesante es que este efecto se aprecia con mayor fuerza en ciudades intermedias, donde las decisiones de movilidad parecen ser más sensibles al precio del combustible. En cambio, en áreas metropolitanas como Santiago, los patrones de viaje son mucho más rígidos y difíciles de modificar en el corto plazo”, agregó Pérez.




