Fue durante las semanas del verano 2026, que la empresa Ingeconsur, a cargo de la remodelación de la calle Fransciso Ramírez -que da acceso al costado norte del hospital Herminda Martín- terminó la etapa de mejoramiento, reparación y reposiciones de la red de aguas lluvias y comenzó a trabajar ya en las carpetas de la superficie.
Tales condiciones impulsaron a locatarios y residentes de la calle que lleva cerrada desde agosto de 2025, solicitaran a la empresa y a la seremi de Vivienda y Urbanismo -en su calidad de mandante- que abrieran la calle desde Argentina hasta el acceso del Servicio Médico Legal, para poder entrar y salir desde sus viviendas sin obstáculos.
La solicitud fue aceptada. Pero terminó en un desastre.
“Todos los días se meten autos que no son de acá ni del hospital a estacionarse donde pillen. Incluso se estacionan atravesándose, con la punta del auto en la vereda y la parte de atrás en la calle”, certifica Luisa Garrido, tendera de un local de abarrotes, apuntando al auto en cuestión.
Un cliente, residente de la arteria, añade que incluso hay quienes se estacionan en doble fila haciendo imposible que las retroexcavadoras puedan cumplir con sus funciones. “Es cosa de salir un rato y darse cuenta”, dice en el preciso instante en que una camioneta quedaba atrapada en medio de la calle interrumpiendo el paso -al mismo tiempo- de una máquina y una ambulancia.
Por tal razón, desde la empresa explicaron que a partir de este 5 de mayo se controlará el paso desde una garita instalada en el acceso de la avenida Argentina, situación que cuenta con la aprobación total del vecindario.
“Se permitirá sólo el paso a los residentes que puedan guardar sus autos dentro de sus casas; a los vehículos de emergencia y aquellos que cumplan con entrega de insumos, o a los que vengan a dejar o retirar pacientes. A nadie más”, explicaron desde la jefatura de la faena.
Advierten que tampoco se permitirá el paso a los funcionarios del hospital, “porque llegan a las seis de la mañana y se van como a las ocho de la tarde, dejando el auto estacionado donde no está permitido hacerlo”.
Sin dudas, este 5 de mayo será un día de evaluación de la medida, la que más allá de las quejas posibles de anticipar, avisan que no es reversible. La calle se abrirá una vez finalizada la obra, es decir, en los últimos meses de este 2026.
78% de avance de las obras
De acuerdo a lo declarado por la jefatura de la firma, el avance de los trabajos van incluso avanzados respecto al calendario establecido por contrato.
Y aunque prefirieron no aventurar una fecha de entrega ni de recepción de la obra, desde el Minvu Ñuble, precisaron que el desarrollo es posible cuantificar en un 78% de avance.
La seremi del ramo, Carolina Navarrete, explicó a nuestro medio que “el mejoramiento de la calle Diego Portales y la avenida Francisco Ramírez va a ser una obra de vialidad que descongestionará parte del sector oriente y el hospital, se extiende por 1,7 km y tiene una inversión que supera los $7.743 millones”.
Superada la fase de renovación de la red de aguas lluvias (supeditado al Plan Maestro que se ejecuta en toda la capital regional), la empresa ya está en las últimas fases de la pavimentación, y en el inicio de la instalación de elementos verde-urbano, desde el poniente al oriente de la calle.
Sin embargo, desde la altura del Servicio Médico Legal hacia la avenida Argentina aún se debe trabajar en la renovación de veredas, ya que todavía son varias las viviendas que están con accesos de tierra y en esos mismos tramos se advierte acumulación de material necesario para las obras.
El proyecto también contempla mejoramiento de la faja central y la creación de una ciclovía.
Considerada una vía crítica por su ubicación frente al Hospital Herminda Martín y Cesfam Violeta Parra, se han implementado desvíos de tránsito, sugiriendo las calles Blanco Encalada y Avenida España como las opciones más prácticas para conectar el sector oriente de Chillán con el centro de la comuna




