La reciente caída en la aprobación del Presidente José Antonio Kast, que según la encuesta Plaza Pública Cadem descendió al 40%, activó un ejercicio de interpretación en el oficialismo de Ñuble.
Más que encender alarmas, las dirigencias locales optaron por relativizar el dato y situarlo en el contexto de un inicio de gobierno marcado por altas expectativas, presiones externas y una agenda exigente en seguridad y reactivación económica.
El sondeo, que también evidenció un 57% de desaprobación y un amplio rechazo ciudadano (62%) al polémico almuerzo realizado en La Moneda con excompañeros de universidad, es leído en la zona como una “fotografía del momento”, en la cual influyen factores coyunturales, como el alza de los combustibles y la percepción de inseguridad.
“Altas expectativas”
Desde el Partido Republicano, la vocera regional, Cecilia Medina, enfatizó que la medición no altera el rumbo político del sector.
“No cabe duda que el conflicto internacional provocó un alza en los combustibles, lo que ha sido un golpe bajo la línea de flotación, ya que perjudica a la inmensa mayoría de los chilenos”, sostuvo. En esa línea, añadió que “los Republicanos desde nuestros inicios vemos las encuestas como un mecanismo que mide la temperatura del sentir ciudadano, pero no nos perdemos en ello”.
Medina relativizó además el peso histórico de los sondeos.
“Desde el año 2017, cuando a Kast le daban un 2% y el 2021 un 14%, y finalmente pasó a segunda vuelta. Entonces las encuestas son eso, solo encuestas”. La dirigenta también apuntó a la seguridad como un eje en el cual el Gobierno aún está en fase de instalación, asegurando que “tenemos la plena confianza que a medida que se haga un trabajo responsable, serio y coordinado, mejorará sostenidamente la sensación de seguridad”.
Una mirada similar expresó el senador UDI, Gustavo Sanhueza, quien vinculó la baja a la presión social por resultados inmediatos.
“Las encuestas son una fotografía del momento, y reflejan algo que es evidente: hay ansiedad y altas expectativas de la ciudadanía, especialmente en materia de seguridad”, afirmó.
No obstante, destacó que el Ejecutivo “ya muestra un despliegue concreto en el territorio”, mencionando avances en operativos policiales, control fronterizo e infraestructura carcelaria.
Sanhueza también puso el acento en la “herencia recibida”. “Pretender resolver en semanas los problemas estructurales y los agujeros económicos y administrativos que dejó el gobierno anterior no es realista. Lo importante es que hoy hay una conducción clara”, dijo.
Desde Renovación Nacional, el presidente comunal en Chillán, Cristian Núñez, reforzó esa línea argumental, señalando que la baja “refleja precisamente ese punto de partida desafiante y la magnitud de los problemas estructurales”. A su juicio, la percepción de inseguridad responde a un “Estado sobrepasado”, lo que obliga a sostener una agenda firme.
“Las prioridades están claras: recuperar el control, reactivar el empleo y ordenar las finanzas públicas”, indicó.
Por su parte, la presidenta nacional del Partido Social Cristiano, Sara Concha, llamó a no sobrerreaccionar ante la encuesta y a enfocarse en la implementación de políticas públicas.
“Más que centrarnos en una encuesta puntual, lo importante es entender que el problema de la seguridad no es algo nuevo”, afirmó. En esa línea, defendió las medidas impulsadas por el Ejecutivo, como el fortalecimiento del control fronterizo y el aumento de recursos para las policías.




