En medio de las críticas por la reducción de recursos para la Corporación Cultural Municipal de Chillán y la Orquesta Sinfónica de Ñuble, el ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, defendió los ajustes presupuestarios impulsados por el Gobierno y sostuvo que forman parte de un proceso de revisión más amplio de las políticas de financiamiento cultural. Durante su primera visita a la Región de Ñuble, recorrió el terreno donde se emplazará el futuro Museo Regional, visitó la comuna de El Carmen para conocer el avance del proyecto de Centro Cultural y sostener encuentros con artesanos locales. En medio de su intensa agenda en la zona, conversó con La Discusión, instancia en la que confirmó que el Ministerio evalúa cambios en fondos concursables como Fondart, con el objetivo de aumentar la transparencia, ampliar el acceso y mejorar el impacto de los recursos públicos, aunque enfatizó que revisar los programas no significa poner fin a ellos.
-Los primeros meses del gobierno del Presidente Kast han estado marcados por este tema de los recortes…
Ajustes…
-Estos recortes o ajustes alcanzaron a cultura en un ministerio que recorta o ajusta más de lo que había pedido Hacienda. ¿Cuál es la razón?
El Presupuesto de la Nación en materia de cultura para este año eran 536.000 millones de pesos. Fuimos a mirar cuánto era capaz de ejecutar este ministerio porque uno tiene que tener también conciencia y visión global de las cosas y el presupuesto del año anterior eran 480.000 millones de pesos y solo se ejecutaron 425.000 millones de pesos. Entonces, nosotros teníamos un margen demasiado grande entre el crecimiento presupuestario y para qué decir entre lo que se ejecutó y lo que se pidió. Entonces, la reflexión nuestra fue cómo llegamos en forma eficiente a administrar los dineros que van a proveer de cultura a la nación. Nosotros tenemos una disponibilidad para poder dar con los cumplimientos de todo lo comprometido de 470.000 millones de pesos, o sea, casi 50.000 millones de pesos más de lo que ejecutó la administración anterior en su último año. Efectivamente, llama la atención el número, pero los presupuestos son pre-supuestos. Se trabaja sobre supuestos que no se cumplieron ni siquiera durante el año anterior donde se subejecutó o se dejó de ejecutar un 12%. Nosotros hicimos un ajuste de un 9,8%. Yo entiendo que hay grupos minoritarios que ya decidieron no escuchar razones, que están usando la cultura como una batalla de trinchera. Lo que estamos haciendo es demostrar que la cultura es importante para el gobierno del presidente Kast, y desde luego es importante para mi persona como ministro. No hemos dejado de cumplir con absolutamente ninguno de los compromisos que la ley, por lo demás, nos obliga a cumplir.
¿Esos dineros que no se usaron y que hoy no se presupuestaron, son cosas que se dejaron de hacer o dinero que simplemente sobró?
Habría que preguntarle a la exministra cómo diseñó la ejecución de su proyecto, lo único que uno sabe como ministro es que el dinero que no se invierte al 31 de diciembre retorna a las arcas ficales. Aquí no es quien invierte más o quien invierte menos, sino cómo se invierten los dineros que son de todo el Chile, de los lectores de su medio, que cuando van a comprar algún bien o servicio pagan IVA, y parte de ese IVA en una fracción va al presupuesto de cultura. Luego nosotros estamos empeñados en ser transparentes, no me habría costado nada subejecutar a 470.000 millones de pesos y señalar que no se movía el presupuesto, que es lo que pasó durante el periodo anterior. Nosotros creemos que para gobernar hay que comunicar verdades alegres y de repente verdades dolorosas, pero es el mínimo respeto que se le tiene que tener al ciudadano.
Una de esas verdades dolorosas es el recorte de financiamiento de la Corporación Cultural Municipal y también de la Orquesta Sinfónica de Ñuble. ¿Cómo se decide? ¿Cómo se toma esa decisión?
Esa es una decisión que va en la línea de afectar de la menor forma posible y es por eso que solo fue un 3%, que es lo que finalmente es el esfuerzo que se le pidió a todas las organizaciones que cooperan en el desarrollo de políticas públicas en materia cultural a lo largo y ancho de todo el país. El Teatro Municipal en Santiago sufrió lo mismo, el MIM, la Biblioteca Nacional, todos los organismos que nosotros llamamos colaboradores, que por cierto son importantes. Pero el país está en una situación de estrechez en esta materia. No es el mundo de la cultura, pero el mundo de la cultura es parte del país. Así como en salud, en educación, en defensa y en todos los ministerios hubo ajustes, es normal y natural que también existieran en cultura. Lo que sí yo le garantizo es que el presupuesto que tenemos hace cumplir todos los compromisos que nosotros hemos adquirido en esta materia durante este año.
¿Qué tiene que esperar la Corporación Cultural Municipal y la Orquesta para el próximo año?
Yo hablé en mi visita con la directora de la Corporación Cultural y me señaló que ellos están buscando nuevas líneas de financiamiento a través de acciones propias, puestas en escenas comerciales para rentabilizar de mejor forma y generar mayores ingresos para la Corporación. Lo mismo en la práctica tenemos que hacer todos, tenemos que ser más creativos. Con esto no estoy diciendo que vamos a seguir en la línea de recortar, recortar, recortar, pero somos parte de un sistema que se llama Chile y que está viviendo una crisis, que es la misma crisis que podrían estar viviendo ciudadanos que están hoy leyéndonos, que si disminuyen su ingreso tienen que ajustar su vida familiar ¿Por qué el Estado de Chile tiene que trabajar como si no sucediera nada en circunstancias que a las personas en su vida sí les suceden cosas? Eso también hace poco creíble el accionar del Estado. El Estado no navega por una carretera donde no se afecta el entorno, el Estado es parte de este sistema. Obviamente que como ministro y al Presidente lo que más le hubiese gustado es no tener dificultad ni de caja ni económica durante este año, en el año de inicio de su gobierno. Pero este es un gobierno que se plantea mirando a los ojos a todos los ciudadanos, señalando cuáles son las alegrías pero también señalando cuáles son las penurias ¿O vamos a seguir manejando el Estado en forma irresponsable para que después parte más importante del presupuesto sólo se vayan para ganar intereses? Si las familias chilenas hacen esfuerzo el Estado tiene que hacer el esfuerzo doblemente porque la ciudadanía nos puso en situación de gobernar a través de la elección popular. Y como estamos seguros de que lo que estamos haciendo es lo correcto para poder volver a retomar no solamente el crecimiento económico sino el ritmo de desarrollo que requiere el país, donde la cultura por cierto es sumamente importante, uno de repente tiene que echar un poco atrás para tomar impulso y volver a avanzar. Eso no significa detenerse. Mi presencia hoy día en el Ñuble dice relación con eso. Nosotros estamos trabajando, gobernando, proveyendo de cultura a toda la ciudadanía y especialmente a una región que ha sido señera en el mundo de la artesanía, en el nacimiento de artistas que le han aportado tanto a la nación en materias culturales. Por eso estamos viendo cómo poder devolverle toda esa creación de cultura histórica que ha tenido en el mundo artesanal, de la literatura, de la arquitectura, de la música, a esta región. Los chilenos y sobre todo, las chilenas, en épocas de escasez fueron más creativas. El Estado también tiene que volverse creativo. El Estado no puede pensar que el dinero llega por obra y gracia del Espíritu Santo. Hay que trabajar, hay que ahorrar, hay que potenciar las líneas que sean más beneficiosas para todo el mundo. Una orquesta como la de Ñuble evidentemente tiene que tener recursos, no queremos terminar la misma. Si vamos a apoyar en El Carmen el desarrollo de un centro cultural en terrenos municipales, es porque nos interesa.
¿Aún así la Corporación y la Orquesta tienen que contar con esos recursos menos para el 2027?
Uno cuenta con los recursos que tiene, el presupuesto de la Nación se discute entre fines de septiembre y finales de noviembre. Quien propone el presupuesto es el Ejecutivo, pero finalmente el que sanciona es el Legislativo.
¿Se están revisando otras líneas de financiamiento como Fondart o Paocc?
El deber de toda administración que llega al poder con un mandato popular es revisar todo, no podemos quedarnos contentos de hacer lo mismo porque siempre se ha hecho lo mismo. El mundo ha cambiado, Chile ha cambiado. Nosotros tenemos un ministerio que tiene 10 años, que tiene una larga tradición. En Chillán estuve con todos los funcionarios de ambas subsecretarias y del Servicio Patrimonio y yo les pedía que seamos capaces de cuestionarnos cómo estamos realizando las cosas para cumplir con el objeto que nos manda la ley, que es de proveer de cultura a todos los chilenos. No es de proveer a un sector político determinado de cultura, ni el nuestro, ni lo que es hoy día la oposición. Es al ciudadano que no le pregunta al violinista de qué posición política es, sino que disfruta de su creación, de su interpretación. Reitero, nos gustaría tener más dinero, sí, pero aquí tenemos que tener claro el objeto y ser capaces de cumplir con la promesa de tener acciones de calidad y desde luego tratando de tener el mayor impacto en términos de cantidad de personas que nosotros podamos alcanzar. Yo aquí voy a ser autorreferente. Puede que pasado mañana se inventen unas prótesis en mi condición de discapacitado que me permitan correr. Yo hoy día camino rápido y espero seguir así hasta que no me cambien la situación. Estamos viviendo una crisis. Estamos revisando todas las líneas por cierto porque si no, no sería natural a la propuesta que llevó al propio presidente ser presidente electo por más de 7 millones de personas. Eso no significa que el revisar es igual a terminar. Por ejemplo, nosotros estamos revisando los reglamentos de las líneas concursables. De tal forma de generar mayor transparencia, mayor alcance, de intentar que las propuestas sean más masivas. Pero en lo grueso, la línea audiovisual, la línea del libro, la línea de la feria, el apoyo a la artesanía por supuesto que van a seguir.
Quiero tomar una frase que me dijo: ¿Ustedes tomaron conocimiento de que había elencos o proyectos a los que se les entregaba recursos por razones políticas?
En el último año, el 18% de los RUT que participaron en procesos de concurso se adjudicaron el 48% de los dineros que entrega el ministerio.
Cuando pase esta tormenta ¿En qué nos vamos a centrar en el trabajo del ministerio de aquí a fin de año y en lo sucesivo? ¿Cuál es el foco?
Yo pienso que no estamos en una tormenta, estamos evidentemente viviendo una dificultad pero que no nos inmoviliza y que no nos tiene el fondeadero esperando que pase la tormenta para volver a navegar. Nosotros estamos navegando, estamos trabajando, estamos conduciendo ¿Qué esperamos hacia adelante? Convertir al Ministerio de Cultura en un validador de calidad; que todo lo que hoy día financia o lo que futuramente pueda financiar el ministerio a través de todas sus líneas tenga el sello de la calidad que no sea discutible. A mí me podría gustar un pintor más hiperrealista o más abstracto, podría entender o no a Matta o podría entender o no a Claudio Bravo, pero ninguno de ellos como pintores tiene una ausencia de calidad. Nosotros tenemos que proveer de la máxima oferta cultural a la mayor cantidad de gente posible. Lo que vivimos el fin de semana del patrimonio con más de 4 millones y medio de visitas habla de que la gente está orgullosa de su patrimonio, requiere de más y mejores acciones y nosotros estamos dispuestos a fomentarla por la vía del financiamiento público y también por la vía de la cooperación público-privada a través de la Ley Valdés de donaciones culturales; tenemos instrumentos para poder acercar aunque tengamos un presupuesto un poco más reducido o menos holgado para poder proveer de cultura a la ciudadanía, porque Chile no lo construye el Estado, a Chile lo construimos entre todos los chilenos y los privados también en el Ñuble y en todo el país tienen el legítimo derecho de financiar acciones culturales.


