Señor Director:
La reciente desarticulación de una banda de robo de madera en Ñuble, con 17 detenidos y millonarias incautaciones, evidencia una realidad clave: la seguridad es indispensable para el desarrollo del sector forestal. Sin certezas en el territorio no hay inversión, recuperación de bosques ni crecimiento para la pequeña y mediana industria.
El crimen organizado no solo afecta a grandes empresas; golpea a contratistas, transportistas y emprendedores, limitando el empleo y el dinamismo regional. Por ello, el plan estatal de seguridad adquiere una dimensión económica crucial.
Esta discusión es urgente hoy, cuando el Ministerio de Agricultura prepara un proyecto de ley para fomentar la actividad y la reforestación. Sin embargo, cualquier política de fomento tendrá un alcance limitado sin un entorno seguro. Plantar un bosque es una apuesta a largo plazo que requiere certeza jurídica. Si el Estado garantiza seguridad y la combina con fomento, Chile recuperará la competitividad y sustentabilidad de este sector estratégico.
Ignacio Vera Izquierdo
Gerente Forestal Santa Blanca




