Close

Robo de madera: bienes incautados al clan familiar podría superar los $10 mil millones

PDI

El patrimonio que la Policía de Investigaciones atribuye a la organización desbaratada en la denominada Operación Hormiga podría acercarse a los $10 mil millones, según las últimas estimaciones realizadas por los equipos investigadores.

A una semana de la formalización de 17 personas acusadas de integrar una red dedicada al robo y comercialización ilegal de madera sustraída desde predios de Forestal Arauco, en la comuna de El Carmen, los cálculos patrimoniales continúan aumentando.

Si inicialmente los bienes presuntamente obtenidos mediante actividades ilícitas fueron avaluados en cerca de $3 mil millones, las actualizaciones efectuadas por la PDI ya elevan esa cifra a más de $5 mil millones.

Sin embargo, para la Fiscalía y la Policía de Investigaciones, el principal resultado de esta causa no radica únicamente en las detenciones o en el monto de los bienes incautados, sino en una estrategia investigativa que ha ido ganando terreno en los últimos años: perseguir a las organizaciones criminales desde su patrimonio y sus fuentes de financiamiento.

La fiscal regional de Ñuble, Nayalet Mansilla, explica que “existe una nueva mirada respecto de que, además de perseguir los delitos en sí, también debemos perseguir a la asociación criminal que está detrás y los bienes que ha obtenido producto de su actividad ilícita”, dijo.

Entre esos recursos destaca la utilización de sistemas de extracción y análisis de información contenida en teléfonos celulares incautados durante las investigaciones (UFED), además del intercambio de antecedentes con la Unidad de Análisis Financiero (UAF), la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Tesorería y otros organismos públicos capaces de aportar información patrimonial y financiera relevante.

Para la fiscal, la experiencia ha demostrado que encarcelar a determinados integrantes no siempre implica el fin de una organización. “Los miembros de las organizaciones criminales son fungibles. Una persona no está y puede ser reemplazada por otra que haga exactamente el mismo trabajo”, explicó.

Por esa razón, el foco actual apunta a desarticular las estructuras económicas que sostienen estas actividades. “Si usted logra desbaratar los recursos que obtienen a través del crimen organizado, que funcionan como verdaderas empresas delictuales, eso permite poner término a esa actividad”, añadió.

El trabajo en La Hormiga

El jefe de laBicrim, subprefecto Jaime Rubilar, explicó que en la organización desbaratada existían personas encargadas de proporcionar información estratégica, conductores de vehículos de alto tonelaje destinados al transporte de la madera sustraída, operadores de maquinaria encargados de movilizar las trozas y hasta un grupo destinado a brindar seguridad a la organización.

“También tenía su equipo de seguridad. Por eso nosotros incautamos armas”, precisó.

Para los investigadores, esa estructura confirma que se trataba de una organización que operaba bajo una lógica empresarial, con roles distribuidos y una cadena productiva que comenzaba con la extracción ilegal de madera y terminaba con su comercialización en aserraderos.

Precisamente por ello, las medidas cautelares no se limitaron a las personas formalizadas. La investigación también alcanzó los activos que permitían el funcionamiento del negocio ilícito.

Además de la madera incautada, la policía decomisó cerca de 40 vehículos entre camiones, camionetas y maquinaria especializada. A ello se suman inmuebles, aserraderos, cuentas bancarias y grandes cantidades de madera ya procesada y lista para ser comercializada.

“Lo importante en estos casos es desbaratar la organización completa. Dejar a todos fuera de participación. Inclusive el aserradero quedó con prohibición de funcionamiento. Eso no va a operar más”, explicó Rubilar.

Para el oficial, impedir que los involucrados puedan volver a financiar nuevas operaciones resulta tan relevante como las condenas que eventualmente puedan imponerse en tribunales.

“Con recursos, estas bandas pueden incluso seguir operando desde dentro de las cárceles. Sin bienes ni dinero, no pueden hacer nada”, concluyó.

Desde la Fiscalía Regional sostienen que Ñuble no está ajena a fenómenos que se observan en otras zonas del país.

Y precisamente por ello es que estiman fundamental intervenir tempranamente las estructuras económicas de estas organizaciones antes de que alcancen mayores niveles de desarrollo y peligrosidad.

Felipe Ahumada

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top