Durante el primer semestre del presente año, el gremio cecinero local prevé implementar el sello de denominación de origen de la longaniza de Chillán, coronando un proceso de nueve años que tuvo su hito en 2023, cuando el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) les entregó oficialmente el sello de la denominación de origen.
Según explicó el presidente de la Asociación de Productores de Longanizas y Cecinas de Chillán y Chillán Viejo (Proloc A.G.), Rodrigo Hermosilla Lizama, el principal objetivo de haber conformado en 2019 la asociación gremial es llevar a cabo el proceso de implementación del sello.
La agrupación, que partió con 18 socios, actualmente reúne a 23 productores pequeños, medianos e industriales, de los cuales nueve son empresas y 14 son personas naturales.
De acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos, en Ñuble existen 87 fábricas formales de longanizas, de las cuales 47 se emplazan en Chillán y Chillán Viejo. También se concentran números importantes en San Carlos y Bulnes.
“No basta solamente con tener el sello, tenemos que implementarlo en las etiquetas. Y para poder cumplir con ese requisito, teníamos que organizarnos; le entregamos a Inapi una propuesta, esto significa que teníamos que cumplir algunos requisitos que nosotros mismos establecimos, relacionados con los procesos productivos artesanales tradicionales de Chillán, de manera de estandarizar la calidad e inocuidad del producto, tamaño, color, sabor, ingredientes y materias primas que componen la receta básica, original y tradicional de Chillán”, expuso el dirigente gremial.
Hermosilla subrayó que se encuentran en la etapa final de implementación. “Teníamos que preparar las fábricas y asegurar las buenas prácticas de manufactura, porque es un requisito fundamental que se elabore un producto de calidad. Son 39 parámetros los que se miden”, indicó.
El timonel gremial reconoció que las principales brechas que detectaron entre los productores tienen que ver con las materias primas, insumos e infraestructura. “Mucha gente en Chillán hace longaniza con materia prima de tercera calidad y también con insumos no certificados, lo que hace que ese producto tenga menos durabilidad, lo que compromete la calidad del producto que llega al consumidor”, argumentó.
Recordó que “el año pasado contratamos una auditoría a todas las fábricas que quieren tener el sello, gracias a recursos que nos adjudicamos en un concurso Sercotec de fortalecimiento gremial. Eso también nos permitió crear un sitio web y la compra de las primeras etiquetas del sello con denominación de origen que se van a implementar”.
Detalló que, de los 23 socios, veinte quieren tener el sello. “A partir de la auditoría, se determinó que diez productores están cumpliendo los requisitos, que son principalmente los más grandes. A partir del primer semestre de este año vamos a incorporar el sello en las etiquetas de estos socios que ya cumplieron y, más adelante, se sumarán los demás”, adelantó.
Crecimiento sostenido
El líder gremial destacó el aumento sostenido de esta industria a nivel nacional, con tasas de crecimiento anual de 3-5%.
Según el INE, en 2024 la producción nacional de longanizas y chorizos sumó 33,5 millones de kilos, lo que representó un aumento de 3,8% respecto a 2023 (32,3 millones de kilos).
En 2024, Ñuble participó con el 18,5% de la producción del país (es la segunda región productora, después de la Metropolitana), con 6,2 millones de kilos, anotando un alza de 6,5% en comparación con 2023.




