La producción de carne en vara de ganado bovino (vacunos) en la región totalizó 968 toneladas en mayo, según informó el INE, lo que representó una disminución de 21,3% respecto a igual mes del año pasado, posicionando a la región en el cuarto lugar nacional.
Se trata de la octava caída interanual de la producción, que según los ganaderos enfrenta un problema estructural a partir de la disminución de la masa bovina en el país. De hecho, el retroceso está en línea con la baja promedio a nivel nacional de 11,4% en mayo.
En términos acumulados, durante los primeros cinco meses del año la producción de carne bovina en Ñuble sumó 5.286 toneladas, anotando una contracción de 14,2% en comparación con enero-mayo de 2025.
En mayo, las principales categorías que participaron en la producción de carne fueron: novillos (446,3 toneladas), que registró una disminución de 10,1% en 12 meses; vaquillas (303,5 toneladas), con una baja de 5,2%; vacas (146,8 toneladas), que disminuyó 45,9%; y terneros (29,1 toneladas), con una variación de -52,6%.
Presión de costos
Carlos Smith, presidente de Aprocarne Ñuble, si bien reconoció que se observaron mejores precios en la venta de terneros, explicó que ello no significa que el sector esté pujante. “Qué bueno por aquellos que vendieron a buen precio sus terneros, porque eso, a lo mejor, los estimula a retener más hembras, aumentar la masa y no liquidarla. Pero en sí, el negocio está ajustado porque los costos han subido mucho”, comentó.
En esa línea, apuntó que “la categoría que más subió (precio) fue el ternero para hacer recría; y después, los novillos de engorda ($500 por kilo menos que el ternero). Entonces, se pone complicado, porque, para el criancero que vende el novillo de engorda a $500 menos que el ternero que va a comprar para reponer, no hay negocio. Y pasa lo mismo con el novillo gordo, en que lo voy a vender al mismo precio que el novillo que yo compré para engorda”.
Carne importada
Por otro lado, el dirigente gremial expuso que “en las plantas faenadoras dicen que no compran, que no tienen demanda, que los supermercados no les han pedido novillo, no han pedido carne. Y eso ocurre porque están trayendo la carne mucho más barata de Paraguay y de Brasil. Entonces, la carne nacional y de calidad no tiene salida, porque los economistas de las plantas o de los supermercados quieren carne barata que compita en precio con la carne importada, les da lo mismo la calidad”.
Smith lamentó que “de ser importadores del 70% de la carne que se consume en Chile, quizás ya vamos en el 72%-73% y vamos a terminar el año en el 75%, porque no hay consumo de carne nacional. Los supermercados son los grandes vendedores y si no están pidiendo carne nacional, porque están importando cantidades astronómicas de carne, usándola como un commodity para atraer a la gente, bueno, nuestro negocio, si está alicaído, va a salir peor de esta situación”.
Pérdida de masa ganadera
El reconocido productor carmelino advirtió que “la faena es menor respecto del año anterior porque la masa ganadera del país sigue disminuyendo”. Explicó que eso se debe a que “el negocio que parece más rentable dentro de toda la cadena es la venta de vacas de reforma a China. Los mataderos del sur están faenando vacas para exportar a China -prácticamente es lo único que se está exportando-, entonces, si el negocio de la vaca es bueno, la masa tiende a disminuir, porque la gente empieza a matar las vacas”.




