Señor Director:
El Ministerio de Salud anunció un plan para reducir la lista de espera oncológica (cerca de 33.000 pacientes). Si bien parte de la baja en las cifras se logra mediante ajustes administrativos, persiste un alto volumen de personas que requieren cirugías, diagnósticos y consultas urgentes.
Esta estrategia genera especial preocupación en la Región de Ñuble, donde la capacidad del sistema público es limitada. La escasez de pabellones, camas y personal médico provoca que acelerar ciertos casos implique postergar a otros pacientes que también aguardan atención.
A este escenario se suma la incertidumbre por la próxima apertura del nuevo hospital regional. Existe el riesgo de contar con una infraestructura moderna, pero con servicios inoperativos debido a la falta de financiamiento, equipamiento y/o personal.
En conclusión, la solución a las listas de espera no puede depender de metas numéricas o burocráticas. Dado que para los pacientes oncológicos el tiempo es crucial, el Estado debe expandir la capacidad resolutiva real del sistema con recursos sostenibles, evitando soluciones a corto plazo que no resuelvan los problemas estructurales.
Dr. Marcos González G.
Cirujano Laparoscopista




