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Persisten ruidos molestos del Hospital Regional y vecinos piden medidas antes de su funcionamiento total

Cedida

Preocupación mantienen vecinos de la Población Pedro Lagos y Villa Santiago Watt por los ruidos generados por los equipos de climatización del nuevo Hospital Regional de Ñuble, situación que, según aseguran, podría agravarse cuando el recinto opere a plena capacidad.

La situación se expuso en sesión de Concejo Municipal por el concejal Iván Badilla, quien manifestó que los afectados han realizado diversas gestiones sin obtener respuestas concretas y pidió que el municipio acompañe a los vecinos ante los organismos correspondientes. En este sentido, enfatizó que los residentes no se oponen al Hospital Regional, sino que buscan que su funcionamiento no afecte negativamente su calidad de vida.

El presidente de la Junta de Vecinos Población Pedro Lagos, Miguel Venegas, explicó que los ruidos molestos partieron en octubre del año pasado, con el funcionamiento parcial del hospital, cuando los residentes comenzaron a percibir un ruido permanente asociado principalmente al sistema de climatización.

“Hicimos las denuncias en la Superintendencia de Medio Ambiente, más de 10 denuncias el año pasado, y ahora llevamos como 8 denuncias porque persisten los ruidos molestos en ese lugar durante el día y la noche”, señaló.

El dirigente sostuvo que el principal problema se presenta durante el horario nocturno, cuando el ruido de fondo disminuye y el funcionamiento de los equipos se vuelve más perceptible para quienes viven en las inmediaciones del recinto.

Según explicó, mediciones realizadas por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) han registrado niveles de hasta 51 decibeles durante la noche, superando el límite que, de acuerdo con la normativa, corresponde a 45 decibeles entre las 21.00 y 7.00 horas

“De día, se camufla totalmente el ruido emitido y, en realidad, no debiera superar los 60 decibeles, pero de noche es donde tenemos los inconvenientes, las mediciones que ha hecho la SMA llegan a los 51 decibeles. O sea, seis decibeles pasados es harto”, afirmó Venegas.

El dirigente indicó que el Servicio de Salud Ñuble ha realizado algunas mejoras pero que estas no han permitido solucionar completamente el problema. “En marzo se volvió a medir y seguían sobrepasados en la cantidad de decibeles permitidos durante el horario nocturno. Entonces nosotros seguimos solicitando que hayan mejores mantenciones y mejoras al sistema de climatización, para que evitemos el inconveniente cuando el hospital esté funcionando al 100%”, dijo.

Los vecinos identifican dos sectores desde donde provendrían los ruidos. Uno corresponde al tercer piso, en el ala norte del hospital, donde se habrían ejecutado medidas para contener el ruido. El segundo se encuentra en la superficie del último piso, en el lado este, donde, según Venegas, permanecen los equipos que generan los mayores inconvenientes y donde no se habrían concretado medidas de mitigación.

Impacto en el descanso

El principal efecto se produce durante las horas destinadas al descanso y el sueño. Venegas describe el ruido como un “zumbido permanente” que se mantiene durante la noche generando serias molestias.

“Tenemos un adulto mayor que el hijo es autista, para quien el ruido es muy, muy molesto, es un zumbido permanente, y todo el rato se mantiene. Hay mucha gente que en el verano también está con las ventanas abiertas para poder ventilar un poco las casas, y ha sido todo un tema”, expresó.

“Nosotros no estamos en contra del hospital, es un tremendo beneficio a la región, a la comunidad, pero hay que hacer mejoras”, enfatizó, agregando que el objetivo de los vecinos es que se cumpla la normativa vigente y que el problema sea solucionado antes de que el recinto alcance su funcionamiento total. “Ahora estamos en una etapa de un 10% de uso del hospital, solo la parte de imagenología, pero cuando estemos al 100% operativo a fin de año, va a ser una locura”, advirtió.

Cerco perimetral

A la problemática acústica se suman reclamos por las condiciones del cierre perimetral del nuevo Hospital Regional que colinda con las viviendas. Según explicó el presidente de la JJ.VV Población Pedro Lagos, mientras hacia el interior del recinto se instaló un material con mejores condiciones de resistencia, hacia el lado de las casas se utilizó plancha de OSB, material que estaría mostrando signos de deterioro debido a la exposición a la lluvia y el sol.

Sin embargo, la principal preocupación se relaciona con el espacio existente entre el cierre de los vecinos y el del hospital, ya que algunos sectores existe una separación de entre 50 y 70 centímetros, donde han caído gatos que posteriormente no pueden ser rescatados debido a la altura de las estructuras. “Es una muralla gigante, hablamos de por lo menos seis a siete metros de altura, en el cual no entra nadie ni con escalera. He enviado correo más de 30 veces y no nos dan respuesta a este problema”, agregó.

Medidas implementadas

Tras consultas efectuadas por diario La Discusión, Sebastián Olea, inspector técnico de obra del Hospital Regional, explicó que “en relación con los ruidos, la Superintendencia del Medio Ambiente realizó una fiscalización durante el primer trimestre. A partir de ello, se realizaron las gestiones correspondientes y se encargaron mediciones a una empresa certificada, con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normativa vigente. Los resultados obtenidos se encontraron dentro de los rangos establecidos por la norma”.

“Paralelamente, se han implementado medidas técnicas destinadas a disminuir las emisiones sonoras asociadas principalmente al funcionamiento y las pruebas de distintos equipos y sistemas del nuevo recinto. Este es un trabajo que hemos venido desarrollando junto a empresas especializadas y que continuaremos abordando y monitoreando, manteniendo una comunicación permanente con las comunidades aledañas y atendiendo las inquietudes que puedan surgir durante el proceso de puesta en marcha”, agregó.

En cuanto al cierre perimetral, Olea indicó que este corresponde a una mejora incorporada durante la etapa de construcción, precisamente con el propósito de disminuir el impacto acústico hacia las viviendas colindantes. “Existe además una solicitud de vecinos orientada a mejorar las condiciones visuales y estéticas de esta estructura, particularmente respecto de planchas y vigas que permanecen a la vista, antecedente que se encuentra siendo revisado para evaluar posibles alternativas, dijo.

Respecto del espacio existente entre el cierre del hospital y los terrenos vecinos, “este se mantuvo libre con el objetivo de resguardar los deslindes entre ambas propiedades. Asimismo, se bloqueó el acceso desde la vía pública para evitar el ingreso de terceros y prevenir situaciones que pudieran afectar la seguridad del lugar”.

Por su parte, la directora (s) del Servicio de Salud Ñuble, Marianela Sandoval Bustos, destacó que seguirán trabajando de manera colaborativa con los vecinos, escuchando sus inquietudes y manteniendo abiertos los canales de comunicación. 

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