Señor Director:
Cada septiembre, la Primera Junta nos recuerda cuando Chile comenzó a asumir responsabilidad por su destino. Hoy, ser patriota no puede limitarse a celebrar símbolos: también exige preguntarnos qué país estamos construyendo para sus niños y niñas.
Chile necesita crecer y generar empleo, pero suele olvidar una condición esencial: un sistema sólido de cuidados y educación inicial. Con una desocupación femenina de 10,3%, la falta de alternativas accesibles y de calidad continúa limitando la participación laboral de miles de mujeres. Por eso, la educación parvularia no es sólo política social; es infraestructura para el desarrollo.
La Sala Cuna Universal representa una oportunidad histórica, pero no puede reducirse a financiar un cupo. Debe asegurar calidad, cobertura territorial, condiciones laborales dignas y recursos permanentes.
Este avance coincide con la incertidumbre sobre el Presupuesto 2027 y con señales de una reestructuración en Fundación Integra que no ha sido informada integralmente. Reducir equipos puede significar menos apoyo a los jardines, respuestas más lentas y mayor sobrecarga laboral.
El país debe fortalecer a Junji, Integra y los jardines VTF. Amar a Chile no es sólo celebrar su historia: es asumir responsabilidad por su futuro. Y ese futuro comienza en la primera infancia.
Jorge Quiroz Macaya
Pdte. Sindicato Nac. Fundación Integra




