Señor Director:
En 1925, Vicente Huidobro publicó su Balance Patriótico y denunció un país viejo y carcomido a los cien años de vida, sin apogeo y ya en decadencia. Hoy, ciento un años después, la casta política sigue sin haber aprendido nada.
Chile arrastra la misma mediocridad, la misma envidia que corta las alas a quien se eleva y la misma falta de alma. Cambian los nombres, los partidos y las reformas, pero el fondo permanece, politiqueros que cotizan la patria como se cotizan las papas, que abren las puertas de nuestras riquezas a cambio de cargos o convenios, y que confunden verbosidad con grandeza.
Huidobro lo dijo con claridad: “De la mera comunión de vientres no resulta una patria, resulta una piara”. Y también: “¡Crisis de hombres! ¡Crisis de hombre!”. Esa crisis sigue abierta.
Decir la verdad no es odio, es amar a Chile desesperadamente. Mientras no aparezca un alma que oriente y dirija, seguiremos siendo un inmenso caballo herido bajo el revuelo de los cuervos. Sin valores, sin educación, sin salud, sin riqueza, con pobreza material y espiritual.
Jorge Porter Taschkewitz



