Ñublense golpeó en el momento justo y se quedó con una valiosa victoria por 2-1 sobre O’Higgins en la semifinal de ida de la Copa de la Liga, gracias a un agónico gol de Ignacio Jeraldino en los descuentos que desató la fiesta bajo la intensa lluvia anoche en el estadio Nelson Oyarzún.
Los Diablos Rojos habían sido los primeros en celebrar. A los 25 minutos, un córner desde la izquierda terminó con un remate de Manuel Rivera que dio en el poste y Pablo Calderón apareció atento para capturar el rebote y abrir la cuenta. Sin embargo, la ventaja duró poco, ya que a los 37’ Bastián Yáñez aprovechó un pase profundo de Luis Pavez y definió cruzado para establecer el 1-1 antes del descanso.
En el complemento, el agua complicó el juego y ambos equipos carecieron de claridad en ataque. Nicola Pérez sostuvo a Ñublense con una intervención clave y el equipo chillanejo también respiró cuando el VAR corrigió la expulsión de Lorenzo Reyes, anulando una segunda tarjeta amarilla mostrada por el árbitro.
Con el empate parecía que la llave quedaba abierta para definirse en Rancagua, pero Ñublense nunca dejó de insistir. Cuando se disputaba el quinto minuto de descuento, Ignacio Jeraldino apareció para marcar el 2-1 definitivo y darle a los dirigidos por Juan José Ribera una ventaja mínima, pero anímicamente enorme, de cara al encuentro de vuelta.



