Tras la quiebra de la empresa Tapusa S.A. —a la que el ministro Iván Poduje calificó de “empresa delictual”—, el ministerio anunció que la obra en Ñuble está muy avanzada y que se recurrirá a un trato directo para terminar los trabajos pendientes de paisajismo, luminarias y pavimentación.
Pese a que su paso por la Región de Ñuble no formaba parte de la comitiva oficial de la Presidencia de la República, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, asistió a la ceremonia del natalicio de Bernardo O’Higgins en el Parque Monumental de Chillán Viejo. En un breve contacto con los medios locales, el titular del Minvu anunció que en el corto plazo habrá noticias concretas para destrabar los trabajos abandonados en el cruce de Diagonal Las Termas con Alonso de Ercilla.
La obra quedó paralizada tras la quiebra de la constructora Tapusa S.A., firma que dejó faenas sin terminar tanto en Ñuble como en las regiones de O’Higgins y Biobío, generando cuantiosas deudas con decenas de proveedores locales. Al respecto, Poduje fue enfático al calificar a la constructora como una “empresa delictual”.
“Tapusa es una empresa que ha generado un daño enorme. Afortunadamente tomamos las medidas a tiempo para poder pagarle a los trabajadores, y lo que estamos haciendo ahora es preparando los tratos directos para poder terminar la obra”, afirmó el ministro en declaraciones a radio La Discusión.
Asimismo, el secretario de Estado destacó que, a diferencia de los proyectos fallidos en las regiones vecinas, el tramo en Ñuble presenta un alto grado de avance: “Esta empresa nos clavó en tres regiones y vamos a tomar todas las acciones legales correspondientes para dar con los responsables”.
Detalles del plan de cierre
Desde el nivel regional, la seremi de Vivienda de Ñuble, Carolina Navarrete, detalló los pasos operativos que se están ejecutando tras el cobro de las garantías financieras.
“Una comisión de Serviu tomó posesión física de las faenas y comenzó la cuantificación de las observaciones pendientes. A través de este trato directo se pretende subsanar y retomar los elementos de paisajismo, la conexión de las luces LED y la reparación de roturas menores en los pavimentos”, precisó la autoridad regional.
La remodelación del eje Diagonal Las Termas y Alonso de Ercilla fue proyectada como una de las obras de infraestructura urbana más relevantes de los últimos años en Chillán, orientada a descongestionar el flujo vehicular en el sector suroriente y mejorar la conectividad de miles de familias. Sin embargo, lo que prometía ser un hito de modernización se transformó progresivamente en un foco de fricción comunitaria y estancamiento operativo.
Tras la licitación adjudicada a Tapusa S.A., los primeros meses de faenas estuvieron marcados por sucesivos retrasos en la intervención de las calzadas, desvíos de tránsito mal señalizados y constantes reclamos por polvo, barro y fallas en la iluminación nocturna. Con el paso del tiempo, la ralentización de los trabajos encendió las alarmas de las juntas de vecinos y autoridades locales, quienes advertían sobre el inminente abandono de las faenas.
El desenlace definitivo ocurrió cuando la firma se declaró en quiebra, dejando inconclusos no solo los remates viales y paisajísticos en Ñuble, sino también millonarias deudas con subcontratistas y proveedores locales. La parálisis de los trabajos prolongó por meses la molestia de los peatones y automovilistas, transformando la intersección en un símbolo de la crisis de ejecuciones presupuestarias en la obra pública regional.



