Señor Director:
Cambios demográficos, la desglobalización, la aceleración de la inteligencia artificial y el temor a la desocupación laboral y al reemplazo tecnológico son las principales preocupaciones del mercado laboral global. Ciertamente la naturaleza del trabajo está cambiando a una velocidad sin precedentes.
Sin embargo, todos estos factores crean una oportunidad para replantear la manera de abordar las habilidades y el trabajo. Y es que no nos dirigimos hacia un futuro sin trabajo, sino hacia uno con labores y funciones diferentes.
El avance tecnológico requiere la actualización y reconversión de las habilidades laborales. Por esto, es importante considerar que el entrenamiento es esencial para poder ocupar los nuevos roles que se están generando. El aprendizaje continuo no es un “valor agregado” en el currículum: es el requisito vital para la vigencia.
Más aún, en la era de las máquinas, las habilidades humanas son las que más valor adquieren por ser el diferenciador principal y el único puente seguro entre el modelo laboral del pasado y las exigencias del futuro. Resistirse al cambio tecnológico conlleva un riesgo real de quedar fuera del sistema, pero abrazar la adaptabilidad y el aprendizaje abre la puerta a oportunidades que antes no existían.
Ignacio Orellana Soto-Aguila
CEO de Sistemo.




