Un importante paso para concretar una de las obras de conectividad más esperadas por las comunas de Quillón y Bulnes dio el Ministerio de Obras Públicas, luego de ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto Construcción Puente Cerro Negro, iniciativa que contempla una inversión de $4.023 millones y permitirá reemplazar el actual cruce mediante la Balsa Cerro Negro por una conexión vial permanente sobre el río Itata.
El proyecto se encontraba detenido luego que el Servicio de Evaluación Ambiental determinara que debía ingresar al SEIA. Tras concluir los estudios ambientales exigidos, el seremi de Obras Públicas, Luis Carrasco, instruyó a la Dirección de Vialidad realizar el ingreso de la Declaración de Impacto Ambiental, iniciando así la evaluación que hoy se encuentra en pleno desarrollo, que permitirá avanzar hacia la futura construcción de esta infraestructura.
El seremi de Obras Públicas de Ñuble, Luis Carrasco, destacó que “este ingreso al Sistema de Evaluación Ambiental marca un hito para una obra largamente esperada por las comunidades. Estamos hablando de un proyecto con una inversión de $4.023 millones, que permitirá generar hasta 150 puestos de trabajo durante su construcción y entregar una solución definitiva a un cruce que hoy depende de una balsa con capacidad limitada. Este puente mejorará la conectividad entre Quillón y Bulnes, reducirá significativamente los tiempos de traslado, fortalecerá la respuesta frente a emergencias y aportará mayor seguridad para miles de usuarios que transitan por este sector”.
Además de mejorar la conectividad entre ambas comunas, la iniciativa impulsará el desarrollo económico local, ya que durante su etapa de construcción requerirá entre 120 y 150 trabajadores, privilegiando la contratación de mano de obra regional para aquellas labores que no requieran especialización.
Puente definitivo
Inicialmente, la iniciativa contemplaba la instalación de un puente mecano proveniente de la Región del Biobío. Sin embargo, luego de un proceso de participación con la comunidad, el proyecto fue rediseñado para construir un puente completamente nuevo, incorporando una senda multipropósito para peatones y ciclistas, además de la Plaza Balsa Cerro Negro, espacio público que rescatará el valor patrimonial e histórico del tradicional sistema de cruce fluvial.
El delegado presidencial regional de Ñuble, Diego Sepúlveda, valoró el avance señalando que “estamos dando un paso concreto para materializar una obra estratégica para la región. Esta inversión de más de $4 mil millones no solo mejorará la conectividad entre Quillón y Bulnes, sino que también significará empleo, desarrollo económico y una mejor calidad de vida para las familias. Además, contar con una conexión permanente permitirá una respuesta más rápida ante emergencias, facilitará el acceso a servicios de salud, educación y comercio, y fortalecerá la integración territorial de ambas comunas”.
El nuevo Puente Cerro Negro tendrá aproximadamente 160 metros de longitud, dos pistas de circulación, una senda multipropósito para peatones y ciclistas, obras de seguridad vial, defensas fluviales y accesos mejorados, transformándose en una infraestructura definitiva que reemplazará el actual servicio de balsa y mejorará de manera permanente la conectividad entre Quillón y Bulnes.


