La Región de Ñuble continúa enfrentando una preocupante caída demográfica, marcada por la baja sostenida de los nacimientos y el envejecimiento de la población.
El fenómeno ya comienza a tener efectos concretos en las necesidades urbanas y sociales del territorio, entre ellas, la preocupación por nuevos espacios para sepulturas y la creciente demanda por nuevas alternativas funerarias.
De acuerdo con las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), los nacimientos en Chile disminuyeron un 46,9% en los últimos 32 años. Mientras en 1993 nacieron 275.916 personas, en 2025 la cifra se redujo a 146.446 nacidos vivos.
A ello se suma que la Tasa Global de Fecundidad, correspondiente al promedio de hijos por mujer, alcanzó en 2025 un mínimo histórico de 0,99 hijos por mujer, ubicándose por primera vez bajo un hijo. Paralelamente, la edad media de fecundidad aumentó desde los 27 años en 1993 hasta los 30 años actualmente.
El escenario también se refleja en el crecimiento natural de la población, indicador que se vuelve negativo cuando el número de defunciones supera al de nacimientos. Las regiones más afectadas por esta tendencia son Valparaíso (-0,6), Ñuble (-0,6) y Los Ríos (0,4).
La académica del departamento de Sociología de la Universidad de Concepción, Ingrid González Torres, explicó que el envejecimiento poblacional tendrá consecuencias que irán más allá de la estructura etaria.
“El envejecimiento poblacional impacta no solo en la estructura de la población y en la economía del país, pensando en que serán cada vez menos aquellos económicamente activos, también afectará el perfil epidemiológico y con ello otros indicadores demográficos como la mortalidad. Se proyecta que hacia el 2050 subirá la esperanza de vida, sumado al envejecimiento población y la alta prevalencia de enfermedades crónicas, aumentará también la mortalidad y especialmente en el grupo etario de mayores de 65 años”, analizó.
Con el pasar del tiempo el tema de la muerte ha dejado de ser un tabú. Hoy hay más apertura para enfrentar esta etapa del ciclo vital no solo desde el punto de vista social y religioso, sino también práctico.
“En algunos países se hacen documentos de voluntades anticipadas para sostener si me pasa esto quiero que no me reanimen, que me desconecten de las medidas de soporte vital, etc. Pero parece que de a poco ese tabú desaparece y cada vez más se habla del tema de la muerte y en algunas personas tal como se planifica la compra de una casa también la compra de una tumba donde podamos descansar en paz. Ámbito comercial que quizás no existía hace 20 o 30 años “el comercio en torno a la muerte,” el hecho de anticiparse a la muerte, invertir e incluso comprando a cuotas ese lugar que será nuestra última morada”, sostuvo la socióloga.
Cementerio construye nuevos espacios
Este escenario se manifiesta en Chillán, donde desde hace años se ha advertido que el principal camposanto de la capital regional se aproxima a su capacidad máxima.
Es por ello, que la posibilidad de extender los dominios del recinto ha estado presente en la agenda municipal.
Por esta razón, se han articulado dos estrategias para enfrentar esta realidad a corto y largo plazo. Primero, la construcción de nuevos nichos y, segundo, la futura compra de un terreno que permita albergar nuevas sepulturas.
El director del Cementerio Municipal, Hernán Hernández, informó que las obras de edificación en altura han presentado un avance sustancial.
“Efectivamente con financiamiento municipal se están ejecutando 140 nichos, los cuales se encuentran en ejecución con un avance de obras aproximado al 60%. Ellos están emplazados en el sector norponiente del cementerio municipal, consultando bloques de cuatro niveles, los cuales entrarán en modalidad de arriendo o en venta, una vez que se encuentren terminados”, detalló.
En la medida que se optimizan los espacios para dar respuesta a la demanda, la propuesta de adquirir un nuevo terreno sigue vigente y para ello se mantienen en las arcas municipales una suma destinada para esos fines.
“Respecto a la alternativa de ampliación del cementerio actual, puedo señalar que existen restricciones normativas en la mayoría del perímetro del cementerio, pues por Plan Regulador vigente, el uso de suelo “cementerio” no está permitido, teniendo esta condición de uso en este sector, solo un terreno de 1,6 hectáreas que se emplaza en el área norte del cementerio. Además, hay que considerar que la superficie disponible corresponde a una alternativa a corto y mediano plazo. Pero para su concreción debe analizarse no solo el valor de terreno, sino que también aquellas obras que son necesarias para dejar el terreno habilitado, como muros de contención perimetral, rellenos, y su compactación, por nombrar algunos factores que inciden en el valor global a invertir”, explicó asesor urbanista y arquitecto de la Municipalidad de Chillán, Nelson Anabalón.
Debido al costo de la inversión, los recursos reservados para la adquisición de un nuevo espacio no son suficientes.
“Tal vez la mayor dificultad son los recursos económicos. En este caso, lo tomamos como una oportunidad, que nos insta a buscar la solución más óptima de acuerdo a las necesidades de nuestra comunidad, existiendo por presupuesto municipal un monto destinado a adquisición de terreno, el cual será suplementado en el momento que se requiera”, dijo.
La condición del camposanto en la localidad de Quinchamalí, administrado por la Municipalidad de Chillán, también está a su tope máximo, por lo que se busca ampliar sus límites actuales. No obstante, su proyección no corre con ventaja.
“Existe un proyecto relacionado al crecimiento del cementerio de Quinchamalí, que incluye su ampliación territorial. Sin embargo, está supeditado a una segunda etapa, pues la prioridad en este momento está enfocada en el ya mencionado proyecto del cementerio municipal”, comentó.
Crematorios para Chillán y Chillán Viejo
Mientras los cementerios enfrentan restricciones de espacio, en la intercomuna comienzan a surgir nuevas alternativas vinculadas a la cremación.
En mayo pasado se anunció un proyecto en Chillán Viejo que estará emplazado en el sector de Quilmo, en las inmediaciones del cruce Larqui, ante la ausencia de un servicio fúnebre de esta categoría en la región de Ñuble.
En la actualidad quienes optan por reducir a cenizas a sus familiares fallecidos deben concurrir a Concepción donde existen instalaciones más próximas. En función a esa demanda, en la capital regional también surgió otra iniciativa de estas características.
La Sociedad Crematorio Chillán Spa, compuesta por tres socios, entre ellos, el ingeniero civil Juan Carlos Henríquez, lidera un proyecto que avanza en el kilómetro 5 de camino a Pinto, frente a Parque Las Flores.
Esta iniciativa contempla una inversión cercana a un 1.800.000 dólares. La construcción se proyecta en un terreno de 1,25 hectáreas, donde se ejecutarán tres dependencias. Una sala de ceremonias, otra zona de oficinas y servicios y una sección industrial donde estarán emplazados los hornos, la cámara frigorífica y otros equipos del proceso de cremación. El predio incluye sectores de paisajismo, estacionamientos y algunos caminos interiores.
“Partimos con la construcción del proyecto hace exactamente dos meses con una empresa de Chillán, Singe Corp. Estamos del orden de un 40% de avance de la obra gruesa.(…) En este minuto estamos con el sector de la sala de ceremonias. De oficinas y servicios, ya estamos con todas las fundaciones, los radieres y las losas. Esto es una construcción en un piso”, detalló el profesional.
El horno de cremación fue adquirido en la empresa nacional Secor, y, según sus impulsores, cuenta con un mecanismo de control.
“Ellos ya incorporan esta tecnología para minimizar la emisión, y eso lo hacen en base a un sistema automatizado de cremación, que va regulando la salida de gases y la quema de estos dentro de las cámaras de combustión. Es un horno que funciona entre 850 a 880 grados celsius y para la combustión usa gas licuado de petróleo. Cumplen con todas las normativas y con todo lo que se exige desde el punto de vista sanitario”, explicó.
Desde la sociedad sostienen que existe una demanda que actualmente no está siendo cubierta en la región.
“Hicimos una encuesta que resultó creíble para nosotros, al año, 400 difuntos se creman en Concepción. El traslado ya es un tema que encarece evidentemente el costo final de una cremación. (…) Esto es una solución por la cual se paga una sola vez y no hay que pagar mantenimiento. Es muchísimo más barata que la sepultación tradicional en un cementerio tradicional. En Chillán hoy día hay un problema que todavía no se concreta y está llegando a sus límites con un grado de ocupación bastante alto”, dijo.
Una vez operativo, el crematorio podría generar hasta 12 puestos de trabajo entre áreas de operación y comercial. Se estima que el segundo trimestre de 2027 comience a funcionar.
A esta iniciativa se suma el proyecto Parque Crematorio Trascender, impulsado por HAD Inversiones, cuya construcción está anunciada para comenzar durante octubre de este año.
El proyecto se emplaza en el sector de Quilmo, en las inmediaciones del cruce Larquí, un área que en los últimos meses ha atraído inversiones logísticas e industriales de gran escala, consolidándose como un enclave estratégico por su conectividad directa a través de la Ruta 5 Sur y su cercanía con la Autopista del Itata.
Trascender contempla 16.000 m² de áreas verdes y aproximadamente 600 m² de construcción, con una inversión que supera los 2 millones de dólares. Las instalaciones incluirán edificios de arquitectura moderna —recepción y oficinas, capilla y edificio crematorio— diseñados para brindar un entorno íntimo y de acompañamiento a las familias de la región.
Durante el desarrollo del proyecto, la empresa comunicó que ha trabajado en la obtención de la totalidad de los permisos ante los distintos organismos del Estado.
Asimismo, el proyecto generará empleos directos y permanentes, sumándose al dinamismo que hoy caracteriza al sector y contribuyendo al desarrollo económico local.
“Indudablemente este invierno ha sido uno de los más crudos que ha enfrentado nuestro país y principalmente la región de Ñuble, por esta razón la construcción de nuestro parque crematorio Trascender, en el cruce Larqui en Chillán Viejo, decidió comenzar su construcción en el mes de octubre del presente año, después de un trabajo serio y responsable que hemos iniciado hace más de cinco años, sorteando las diversas instituciones involucradas en la operación de este tipo de crematorios, entre ellas, la Seremi de Salud, el SAG, el Minvu y el SEA”, anunció Fabián Abásolo , Gerente de Had Inversiones.
Desde la empresa informaron que han cumplido con toda la reglamentación requerida.
“Nosotros hemos querido cumplir con toda la normativa que dispone la ley para brindar no sólo un buen servicio, de calidad a la gente de la región, sino también brindar seguridad a toda la población de Chillán, Chillán Viejo y sus alrededores”, enfatizó.



