Señor Director:
Los resultados de la Encuesta Bicentenario UC 2026 revelan un cambio que merece atención. En apenas un año, quienes creen que cada persona debe hacerse responsable de su bienestar cayeron de 42% a 23%, mientras que quienes atribuyen esa responsabilidad al Estado aumentaron de 28% a 43%. ¿Estamos perdiendo la confianza en que el esfuerzo y el trabajo permiten salir adelante?
Hay otra cifra que debiera interpelar especialmente al mundo empresarial. Mientras el 87% de las personas reconoce en el trabajo y el progreso profesional una fuente de sentido para su vida, apenas un 13% declara tener mucha o bastante confianza en las empresas.
Esta contradicción nos plantea una responsabilidad. La confianza no se recupera con declaraciones, sino con hechos. Se construye cuando las personas encuentran oportunidades para aprender, progresar y sentirse valoradas, y cuando las empresas generan espacios de diálogo, respeto y colaboración.
Desde USEC creemos que las empresas son mucho más que unidades económicas. Son comunidades de personas que tienen la capacidad de contribuir al desarrollo y bienestar de la sociedad. Y eso exige ir más allá de generar empleo: implica invertir en formación, abrir oportunidades y comprometerse con el desarrollo de quienes forman parte de ellas.
Si queremos recuperar la confianza en el trabajo y el esfuerzo como caminos para salir adelante, las empresas tenemos que dar razones concretas para creer en ellos. No podemos ser espectadoras de este desafío.
Francisca Valdés V.
Presidenta de USEC




