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Desarrollan prototipo de peletizado a partir de la semilla de alfalfa Kauke

INIA Quilamapu

Una semilla puede llevar mucho más que la promesa de una nueva planta. Puede llevar consigo microorganismos capaces de ayudarla a enfrentar las condiciones difíciles del secano. En esa dirección trabaja INIA junto a Curimapu y la Universidad de Concepción, desarrollando y optimizando un prototipo de peletizado para la semilla de alfalfa Kauke, una tecnología que recubre la semilla y permite incorporar rizobios y bacterias promotoras del crecimiento, además de otros componentes que favorecen su establecimiento.

El desafío es particularmente importante para Kauke, la primera variedad de alfalfa desarrollada por INIA para condiciones de secano. La nueva variedad busca ampliar las posibilidades de producción de forraje en zonas donde la disponibilidad de agua es limitada y presenta atributos agronómicos destacados: 30% más producción de forraje y 40% más persistencia que las variedades comerciales disponibles actualmente.

El investigador de INIA Quilamapu, Dr. Lui Inostroza, experto en mejoramiento genético, explica que para que una planta pueda sobrevivir en estas condiciones, el primer paso es lograr que se establezca bien. “En el secano, la alfalfa se siembra en otoño y debe desarrollar durante los meses de otoño-invierno una raíz suficientemente vigorosa para enfrentar posteriormente cuatro a seis meses sin riego. De ahí que fortalecer las primeras etapas de crecimiento es uno de los principales desafíos del proyecto”.

Encontrar la fórmula correcta

Desarrollar el pellet no consiste simplemente en cubrir la semilla. El proyecto busca determinar cuál es la combinación que permite proteger la semilla y, al mismo tiempo, mantener vivos y activos los microorganismos.

Para ello se utiliza una máquina de tambor con rotación centrífuga, que permite probar distintas cantidades y concentraciones de adhesivos, rizobios, micronutrientes y carbonato de calcio, además de ajustar variables como la granulometría y las revoluciones por minuto del equipo.

También se evalúa cuánto tiempo pueden mantenerse viables los microorganismos durante el almacenamiento. Uno de los objetivos planteados es que el pellet pueda conservar la viabilidad microbiana por más de 12 meses, condición relevante para disponer de una semilla que mantenga sus características desde que sale de la planta hasta que llega al agricultor. Además, se evalúa la germinación de la semilla peletizada y el vigor de establecimiento de Kauke bajo condiciones que simulen las temperaturas de las siembras de otoño.

El proyecto ya cuenta con resultados preliminares alentadores. Las primeras evaluaciones muestran que el peletizado no afecta la germinación y permite aumentar entre 35 y 40% el peso de la semilla, cumpliendo con estándares de la industria. Además, se desarrollaron adhesivos orgánicos y de síntesis amigables con el medio ambiente y los microorganismos. El equipo evalúa también parámetros de calidad industrial, como la adherencia, dureza y desprendimiento de polvo del pellet.

Una tecnología pensada para el secano

El proyecto permitirá desarrollar una semilla de alfalfa Kauke con valor agregado biotecnológico, reduciendo la dependencia de insumos extranjeros y fortaleciendo la soberanía alimentaria. Se espera beneficiar directamente a más de 200 agricultores, especialmente del valle del Itata, donde Kauke podría alcanzar hasta cinco veces la producción forrajera de una pradera natural (10 frente a 2 ton/ha), mejorando el potencial de la actividad ganadera.

La iniciativa “Desarrollo y validación técnica de un prototipo de peletizado para semillas de alfalfa ‘Kauke’ con microorganismos nativos adaptados a condiciones de secano” es financiada por Corfo, a través de Innova Región Ñuble, y cuenta con INIA como asociado técnico-científico y la Universidad de Concepción como colaboradora. El proyecto tiene una duración de 24 meses.

Curimapu Semillas, empresa originaria de la Región de Ñuble y líder a nivel sudamericano en la multiplicación y selección de semillas, se adjudicó los derechos de multiplicación y comercialización de la variedad de alfalfa Kauke en Chile y el mundo.

El equipo está integrado por especialistas de INIA y profesionales de Curimapu y la Universidad de Concepción, con experiencia en biotecnología vegetal, tratamiento de semillas, mejoramiento genético de alfalfa, microbiología, rizobios, fijación de nitrógeno y bacterias promotoras del crecimiento. Lo conforman Daniela Arriagada, Francisco Costa, Luis Inostroza, Jean Castro, Macarena Gerding, Matías Guerra y José Méndez.

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