Durante el 2025, la Unidad de Emergencia del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) brindó 100.628 consultas médicas, lo que representa un promedio 275 personas diarias. Situación que implica una carga relevante de trabajo para el equipo asistencial, además de un uso intensivo de los recursos.
De acuerdo al Dr. José Astorga, médico jefe de la Unidad de Emergencia del HCHM “nuestra unidad es una de las áreas más sensibles del establecimiento, donde atendemos situaciones muy diversas, desde consultas de extrema gravedad.
esgo vital, donde de acuerdo de las estadísticas del año pasado, fueron principalmente ataques cerebrovasculares (ACV) e infartos al miocardio, hasta casos de baja complejidad que pueden y deben ser atendidos en otros dispositivos de urgencia, como los Servicios de Atención Primaria de Urgencia en los centros de salud familiar”.
Tal como relata el Dr. Astorga, la atención de una persona en extrema gravedad aunque no represente un alto volumen, requiere una atención oportuna e involucra equipos multidisciplinarios e insumos adecuados.
En el HCHM, uno de los principales diagnósticos clasificados como C1 fue el ACV. En los ataques cerebrovasculares con indicación de trombólisis, el 100% de los pacientes fue tratado dentro de las cuatro horas y media, es decir, dentro del periodo ventana definido para este diagnóstico. Asimismo el 62% de estas personas, fueron atendidas en tiempo puerta-aguja, es decir, antes de 60 minutos desde que acudieron al establecimiento, indicador que es fundamental para mejorar la sobrevida y reducir secuelas.
De acuerdo con el facultativo, el buen uso de la red de urgencia permite descomprimir el trabajo de las y los funcionarios de la Unidad, priorizar la atención y focalizarla en casos que requieren ser atendidos de forma inmediata. Debido a ello, “el ingreso para atención es de acuerdo a categorización por nivel de gravedad y no por orden de llegada”, agregó el Dr. Astorga.
Según el registro del 2025, un 45% del total de atenciones podrían haberse resuelto en la atención primaria de salud, o en un Servicio Atención de Alta Resolutividad (SAR).



