A un 3,14% llegó el Índice de morosidad sobre 90 días de la cartera comercial de Ñuble (Porcentaje sobre el total de colocaciones respectivo), en agosto pasado, según estadísticas de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), lo que representó un aumento de 0,45 puntos porcentuales respecto al 2,69% registrado en igual mes de 2025.
Corresponde a la quinta tasa más alta de las 16 regiones del país y da cuenta de una tendencia al alza que viene mostrando el indicador durante el presente año, en un contexto de una menor liquidez en las empresas, principalmente micro, pequeñas y medianas, derivado de caídas en las ventas y mayores costos, según coinciden dirigentes gremiales del comercio.
La cartera comercial se refiere al conjunto de colocaciones (créditos) otorgadas a empresas o personas destinadas a financiar actividades productivas, comerciales o de servicios.
De acuerdo con la CMF, las comunas que registraron los índices más altos de morosidad sobre 90 días de la cartera comercial fueron Coelemu (6,11%) y San Carlos (3,46%).
Mora menor a 90 días
También se observó un alza en el Índice de morosidad menor a 90 días de la cartera comercial de Ñuble, que alcanzó un 1,13% en agosto de 2026, lo que representó un incremento de 0,38 puntos respecto al 0,75% de igual mes del año pasado.
En esta categoría, las comunas con los índices más altos fueron: Quillón (2,79%), Bulnes (2,72%), El Carmen (2,66%) y Coelemu (2,22%).
Endeudarse “para pagar pasivos”
Consultada sobre el nivel de endeudamiento de las empresas, Karen García, presidenta de la Cámara de Comercio de San Carlos, expuso que “existe un endeudamiento principalmente para pagar pasivos, pero poco para inversiones; hay un bajo porcentaje de compra de activos que se traducen en un crecimiento de expansión; el endeudamiento es para pagar deudas protestadas, muchas veces el comercio obtiene créditos para pagar IVA o leyes sociales, ya que esos intereses son más baratos que un crédito de consumo”.
En ese sentido, la dirigente gremial apuntó que el crecimiento de los niveles de morosidad “se debe a la falta de flujo de caja”. Explicó que “el comercio tiene su peak (de ventas) desde octubre a diciembre, puesto que con mejor clima la gente compra más, por lo que, si no hay ventas, es difícil cumplir con las obligaciones financieras a tiempo”.
Por otro lado, advirtió que, como consecuencia de esta situación, “la liquidez peligra”, y comentó que “la inyección de recursos propios a los negocios es algo que se está dando mucho, a través de mutuos comerciales en donde el socio debe inyectar recursos para poder cumplir con las obligaciones mensuales”.
Explicó que “una consecuencia grave es que al inyectar recursos de fuente propia a la empresa se desestabiliza la frontera entre el negocio y la persona, llevando al cierre de locales, porque llega un momento en que los socios ya no tienen más ahorros y no pueden seguir aportando. El flujo de caja queda negativo”.
“Acceder a financiamiento no es fácil para las pymes; la burocracia y las tasas de interés muchas veces hacen imposible acceder a buenos créditos”, puntualizó García.



