Las irregularidades que se investigan tras el fatal accidente de rafting ocurrido el 1 de noviembre en el río Maipo, Región Metropolitana, donde murieron tres mujeres, reabrieron la discusión sobre las condiciones de seguridad con que se desarrolla esta actividad.
En San Fabián, donde los operadores aseguran no haber registrado accidentes, destacan que trabajan bajo exigencias normativas, pero advierten que falta mayor fiscalización y una ordenanza municipal que regule el rubro.
Claudino San Martín, dueño de la empresa Ñuble Rafting, explicó que para operar deben contar con patente municipal y estar inscritos en el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur).
Además, apuntó a que las bajadas se realizan con guías preparados y apoyo de kayakistas, mientras que las condiciones del río determinan si es posible efectuar la actividad.
Sin embargo, el empresario cuestionó que los controles se concentren en las empresas formalizadas y no alcancen de igual manera a quienes ingresan al río por cuenta propia.
“Están fiscalizando más a los que estamos cumpliendo que a los que no cumplen”, sostuvo. A su juicio, el problema está en las personas que adquieren una balsa y realizan descensos con amigos o conocidos sin contar con permisos ni documentación. “¿Quién fiscaliza a las empresas o a las personas que tienen balsas y que se ponen a hacer rafting sin tener ningún tipo de permiso?”, planteó.
San Martín agregó que el proceso de registro en Sernatur puede ser demasiado lento y que la fiscalización debería abarcar también las actividades deportivas y recreativas, no solo las de carácter comercial.
Anuncian nueva ordenanza
El alcalde de San Fabián, Christopher Valdés, destacó que el rafting local se desarrolla con guías certificados, equipos de seguridad y acompañamiento de kayakistas.
De todas formas, reconoció que el municipio aún no cuenta con una ordenanza específica.
“Estamos trabajando para poder darle curso a la ordenanza que regule aún más este deporte aventura”, adelantó.
Dentro de los aspectos positivos, el jefe comunal añadió que “si se revisa el historial de accidentes en el contexto de las actividades de rafting, en San Fabián, resalta el que jamás hemos tenido un solo incidente que lamentar, y eso se debe al profesionalismo y preparación con que trabajan los empresarios del rubro”.
Por su parte, el delegado provincial de Punilla, Cristóbal Jardúa, comentó que Sernatur realizó una fiscalización recientemente en la comuna. Añadió que, “tras recibir la solicitud de los propios operadores, estamos coordinando nuevas acciones con el Ministerio de Economía y el servicio para reforzar los controles y entregar mayor seguridad a quienes practican esta actividad”.



