Señor Director:
El dólar vuelve a acercarse a los $1.000, un nivel que no superaba desde enero de 2025. ¿Cómo llegamos nuevamente a este escenario y, sobre todo, qué tendría que ocurrir para que baje?
La escalada responde principalmente a un escenario internacional adverso. La prolongación de la guerra en Medio Oriente, el encarecimiento del petróleo y la incertidumbre financiera han fortalecido al dólar. A ello se suma la estrecha diferencia entre las tasas de interés de Chile y Estados Unidos, que mantiene el atractivo de invertir en la moneda estadounidense.
¿Seguirá subiendo? No necesariamente. Una disminución de las tensiones geopolíticas o nuevas expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal podrían favorecer una recuperación del peso chileno. Sin embargo, mientras persistan el conflicto y las presiones inflacionarias, el dólar podría mantenerse cerca de los $1.000 durante los próximos meses.
El problema no es solo cuánto sube la divisa, sino cuánto tiempo permanece elevada y cómo termina afectando los precios internos. Más que preguntarnos cuándo bajará, debemos observar qué condiciones permitirían que esa caída sea sostenible.
Boris Pastén
Director de Negocios UNAB




