La trayectoria académica, científica y de gestión de la rectora de la Universidad de Concepción, Jacqueline Sepúlveda Carreño, fue reconocida en su ciudad natal con la Medalla al Mérito Académico, distinción entregada por la Municipalidad de Talca en el marco del seminario “Mujeres que lideran: trayectorias y desafíos para el desarrollo del Maule”.
El encuentro, organizado por la Universidad de Talca y la Municipalidad, reunió a estudiantes de enseñanza media y universitarios, dirigentas comunales, representantes de organizaciones de la sociedad civil y autoridades.
Para la rectora, esta instancia representó la oportunidad de compartir su experiencia con estudiantes y mujeres de distintas áreas. Sumado a esto, tuvo una mayor relevancia al regresar a Talca en un momento especialmente significativo, tras asumir como la primera mujer en la Rectoría de la Universidad de Concepción.
La distinción entregada por la Municipalidad de Talca reconoce precisamente este recorrido, marcado por el desarrollo de una trayectoria científica y académica que llevó a la Rectora a asumir la conducción de la Universidad de Concepción.
El alcalde de Talca, Juan Carlos Díaz, explicó que la distinción busca destacar justamente este recorrido. “Reconocer la trayectoria y el mérito de Jacqueline Sepúlveda, científica y hoy día rectora de una de las principales universidades de nuestro país, y talquina; eso es lo que hoy día nosotros como municipio quisimos distinguir”, comentó.
Un llamado a inspirar a las nuevas generaciones
Junto a la rectora Sepúlveda, participaron como expositoras la vicerrectora académica de la Universidad de Talca, Lina Uribe Vélez, y la directora de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan) de Talca, Mariana Fuentes Castro. Desde sus distintas experiencias y ámbitos de acción, abordaron los desafíos y oportunidades para ampliar la participación de las mujeres en espacios de liderazgo.
La rectora Jacqueline Sepúlveda compartió con las asistentes parte de su experiencia y reflexionó sobre los desafíos que implica abrir nuevos espacios de liderazgo para las mujeres, especialmente para las nuevas generaciones.
Planteó que el desafío no consiste únicamente en promover una mayor presencia femenina en puestos de alta dirección, sino también en avanzar hacia liderazgos construidos sobre la base de las ideas y las capacidades.
Para finalizar, destacó la importancia del trabajo colaborativo entre hombres y mujeres, y llamó a que “las futuras generaciones sean capaces de creer en sí mismas, por sobre todas las cosas, y creer en Chile, un país maravilloso que necesita del trabajo colaborativo entre hombres y mujeres”, concluyó.




