Nuevamente Ñuble lideró el desempleo en el país, con un 11,0% en el trimestre móvil mayo-julio, el segundo registro más alto desde la pandemia, superado solo por el 11,3% de junio-agosto de 2024.
Según el INE, la tasa aumentó 0,2 puntos en 12 meses, con lo que el número de desocupados llegó a la cifra récord de 26.890.
A nivel nacional la desocupación también exhibió un alza, alcanzando un 9,5%, la más alta de los últimos cinco años, con siete regiones que registraron tasas de dos dígitos.
El informe del INE también reveló que la tasa de desocupación en mujeres llegó a 13,7% en Ñuble, anotando un crecimiento de 1,8 puntos respecto a mayo-julio de 2025; mientras que en los hombres la tasa bajó 1,1 puntos para ubicarse en 8,8%.
Si bien el número de ocupados creció 2,4%, equivalente a 5.180 empleos adicionales, ello no fue suficiente para absorber la expansión de 2,7% de la fuerza de trabajo (6.380 personas).
Otra mala noticia es que el aumento de los ocupados fue incidido por las categorías asalariado informal y personal de servicio doméstico, que presentaron alzas de 13,4% y 17,0%, respectivamente; mientras que, asalariado formal descendió 1,2%.
Los sectores que más incidieron en la creación de empleos fueron agricultura (18,8%), actividades de salud (24,5%) y comercio (8%); en tanto, la construcción se contrajo 17,8%.
Por otro lado, los ocupados informales aumentaron 12,9% en 12 meses, de manera que la tasa de ocupación informal se situó en 34,5%, registrando un alza de 3,2 puntos.
Menor dinamismo económico
Bernardo Vásquez, director del Observatorio Laboral de Ñuble, expuso que “el aumento de la tasa de desocupación responde a una combinación de factores. Existe un componente estacional importante, ya que durante el invierno disminuye la actividad y contratación en sectores agrícolas y agroindustriales. Sin embargo, este año se suma un menor dinamismo de la economía regional y nacional, que está limitando la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo”.
El profesional subrayó que “el problema de fondo es que Ñuble todavía depende fuertemente de actividades estacionales y cuenta con pocos sectores capaces de absorber a esos trabajadores durante el resto del año. Por eso, más allá de esta cifra puntual, el desafío regional sigue siendo diversificar la estructura productiva y avanzar hacia empleos más estables y de mejor calidad”.
Falta de inversiones
Desde el mundo empresarial coincidieron en que las cifras son alarmantes, que éstas responden a los bajos niveles de inversión y que requieren una mayor atención de las autoridades.
Alejandro Lama, presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, manifestó que “esto obedece a la falta de inversión privada, un problema que, responde, a su vez, al rezago de infraestructura eléctrica en la región. Quienes han querido instalar sus negocios, plantas de secado, packing, sistemas de riego, etc., no han logrado la factibilidad de conexión eléctrica, porque la red no tiene la capacidad”, argumentó.
El líder gremial valoró que se esté ejecutando la ampliación de la línea Charrúa-Chillán, obras que concluirán a fines del próximo año. Por otra parte, insistió en la importancia de estimular la creación de empleos a través de las obras públicas.
En tanto, Ricardo Salman, presidente de CorÑuble, sostuvo que “las nuevas cifras del INE confirman que el problema de Ñuble ya no puede explicarse como una fluctuación coyuntural. Aumentan los desocupados, el desempleo femenino alcanza 13,7%, el asalariado formal retrocede, la informalidad crece 12,9%, la construcción cae 17,8% y disminuye 15% la ocupación de profesionales científicos e intelectuales. La región necesita una respuesta de emergencia, pero también una estrategia estructural de inversión, productividad y empleo formal”.
Salman hizo hincapié en la precarización del empleo: “el empleo que crece no es principalmente el empleo formal que necesitamos consolidar”. En esa línea, planteó que “no basta con aumentar el número de personas que aparecen estadísticamente ocupadas. Una política de empleo debe preguntarse también qué tipo de empleo se está creando”.
Emplazamiento al gobierno
El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, expresó su preocupación por el impacto en las familias y emplazó al gobierno central a generar un plan para la región. “Que Ñuble tenga hoy la tasa más alta del país es una señal que no podemos relativizar y es tremendamente dolorosa”, aseveró.
“Desde el Gobierno Regional hemos hecho nuestra parte -continuó-. Impulsamos inversión, apoyando emprendedores y fortaleciendo la instalación y expansión de empresas; con una iniciativa como Meta 2.000, que contempla 85 proyectos que van a generar dos mil empleos los próximos meses. Pero también el gobierno central debe asumir su responsabilidad y debe dar curso al plan de reconstrucción del que no hemos visto efectos en la región”.
Asimismo, Crisóstomo señaló que “los recortes tienen también sus consecuencias concretas en la economía regional. Ñuble necesita inversión pública, reactivación y una estrategia permanente de generación de empleo. Emplazamos al gobierno central a generar un plan específico para Ñuble, que responda a nuestra realidad”.
Ministerio de Economía
En el Ministerio de Economía reconocieron que “estos últimos datos nos muestran una realidad que seguimos enfrentando con mucha seriedad”, declaró Manuel Cofré, seremi de la cartera en Ñuble.
“Como ministerio hemos estado muy activos, conversando con los actores, gestionando y muy conectados con esta urgencia. Se puso en marcha el Modo Empleo y hemos estado realizando un seguimiento permanente a los diversos proyectos de inversión en la región”, añadió el titular de Economía.




