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Alerta con tranquilidad

La decisión del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de elevar de verde a amarilla la alerta técnica del Complejo Volcánico Nevados de Chillán ha vuelto a poner la mirada de la región sobre uno de sus principales patrimonios naturales. La decisión responde a un incremento sostenido de la actividad sísmica registrada durante las últimas semanas, así como a la ocurrencia de pulsos explosivos de baja magnitud con emisión de material piroclástico desde el cráter activo.

Frente a este escenario, el primer mensaje que debe prevalecer es el de la tranquilidad. Ñuble ya ha convivido anteriormente con una alerta amarilla en este mismo complejo volcánico y conoce los protocolos, capacidades de monitoreo y mecanismos de coordinación institucional que se activan en estos casos. No se trata de una situación inédita ni de una emergencia inminente para la población. Por el contrario, la alerta amarilla constituye precisamente una herramienta preventiva destinada a anticipar escenarios y reforzar la vigilancia de un sistema volcánico que ha mostrado señales de mayor actividad respecto de su comportamiento habitual.

Las propias autoridades han sido claras al asegurar que el cambio de nivel de alerta no implica un riesgo inmediato para las personas. La zona de peligro definida corresponde a un radio de un kilómetro en torno al cráter activo, un sector de difícil acceso y sin población residente. Asimismo, los organismos técnicos mantienen monitoreo permanente y cuentan con experiencia acumulada tras el ciclo eruptivo desarrollado entre 2015 y 2022.

Sin embargo, la tranquilidad no debe confundirse con indiferencia. El llamado a la calma debe ir acompañado de una actitud responsable por parte de quienes viven, trabajan o visitan la cordillera de Ñuble. La temporada invernal ya comienza a atraer a miles de turistas hacia Las Trancas, las Termas, Shangri-La y otros destinos que encuentran en el complejo volcánico uno de sus principales atractivos paisajísticos.

Precisamente por ello, resulta fundamental respetar las restricciones vigentes, evitar el ingreso a sectores de riesgo y mantenerse informados exclusivamente a través de los canales oficiales de Sernageomin, Senapred y las autoridades competentes. En tiempos donde la información circula con rapidez, las especulaciones o rumores pueden generar más inquietud que los propios antecedentes técnicos.

La experiencia internacional demuestra que el turismo y la actividad volcánica pueden convivir de manera segura cuando existen sistemas de monitoreo confiables, planes de emergencia actualizados y una ciudadanía informada. La declaración de alerta temprana preventiva para Pinto y Coihueco constituye una señal de que las instituciones están actuando oportunamente, fortaleciendo la coordinación y preparando respuestas ante cualquier eventualidad.

Nevados de Chillán es mucho más que un complejo volcánico. Es un símbolo de la identidad regional, un motor para el turismo y una fuente permanente de admiración para quienes habitan y visitan Ñuble. Cuidar esa relación implica asumir con madurez los ciclos naturales propios de un territorio cordillerano activo.

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