La exposición del artista Sergio Méndez de la Fuente abrió este mes en la Casa de la Cultura de San Fabián y continuará su recorrido por San Carlos y Chillán, invitando al público a mirar de cerca las historias y transformaciones que marcaron la vida rural durante el siglo XX.
El proyecto financiado por el Fondart Regional, Línea de Creación Artística, Convocatoria 2026, cuenta con quince xilografías en las que el artista da vida a “Surcos y Grabados: Memorias del Movimiento Campesino”, una exposición que rescata experiencias, luchas y recuerdos de quienes construyeron su historia trabajando la tierra.
La muestra propone un viaje visual por un periodo decisivo para el mundo rural chileno, donde las condiciones de vida, la organización de los trabajadores y las transformaciones sociales dejaron una huella profunda en el territorio.
Las obras recorren desde las faenas y los ciclos del trabajo agrícola hasta los cambios impulsados por la Ley de Reforma Agraria y la Ley de Sindicalización Campesina, normativas que modificaron la estructura de la propiedad de la tierra y fortalecieron la organización de los trabajadores del campo. Más que representar escenas del pasado, las imágenes buscan acercar al público a una realidad que muchas veces permanece fuera de las conversaciones cotidianas.
Vínculo personal
Para Méndez de la Fuente, esta historia no es ajena. El artista participó en las grandes movilizaciones campesinas de Ñuble durante 1966, 1967 y 1968, y trabajó junto al movimiento campesino en sectores como San Carlos, San Gregorio, San Fabián y Ninhue.
“Yo participé en las grandes movilizaciones campesinas en Ñuble, en las cuales se pedía la aplicación de la Ley de Reforma Agraria. Tengo una vivencia muy cercana de lo que significó el mundo campesino de aquellos años, cómo vivían las familias y cómo era el trato en las grandes propiedades de tierra”, recuerda.
Esa experiencia personal atraviesa la serie y le entrega una dimensión que va más allá de lo artístico. Cada grabado es también una forma de volver sobre una época marcada por la pobreza y las difíciles condiciones de vida de los trabajadores rurales.
“Trato de presentar parte de esa vivencia, de manera que las personas que miran esa xilografía puedan imaginar o transportarse un poquitito en el tiempo, para comprender lo que eso significó”, explicó el artista.
Itinerancia
La itinerancia de “Surcos y Grabados: Memorias del Movimiento Campesino”, busca ampliar ese encuentro con la historia local y acercar estas obras a nuevos públicos. Tras su paso por San Fabián durante octubre, la exposición llegará en noviembre a la Casa Natal de Violeta Parra, en San Carlos, y en diciembre a la Galería Tránsitos Visuales de la Universidad de Concepción, en Chillán.
Un recorrido que invita a detenerse frente a cada imagen y reconocer, en los surcos de la memoria, las historias de hombres y mujeres del campo que fueron protagonistas de profundas transformaciones sociales en Ñuble.

