Señor Director:
La nueva ley plantea pregunta: ¿buscamos que los chilenos sean propietarios o hacer más rentable que el capital acumule viviendas? Elimina por 12 meses el IVA en la primera venta de viviendas nuevas y crea un régimen de 5% sobre rentas de DFL-2 de hasta 90 m², también para personas jurídicas.
Chile subsidia al arrendatario: hasta 4,2 UF mensuales, $171 mil. El Estado subsidia al que arrienda y reduce impuestos al que cobra ese arriendo. Si aumenta la rentabilidad de viviendas existentes, transferimos recursos públicos hacia quienes ya poseen capital. Ahí está la regresividad: una familia sin propiedades no puede multiplicar el beneficio; un inversionista con 10 departamentos sí, y un fondo con 1.000, más. Chile necesita capital, pero también cambiar su matriz productiva. Necesitamos capital que asuma riesgos y financie innovación, tecnología y nuevas empresas. Hacer más atractivo el ladrillo puede desviar capital hacia activos seguros en vez de financiar productividad. Porque podemos terminar en una paradoja: el Estado subsidia al arrendatario, mejora la rentabilidad del propietario y deja que el contribuyente financie ambos lados de la cancha.
Mientras tanto, el joven que no heredó patrimonio sigue arrendando y el emprendedor sigue buscando financiamiento. Queremos un país de propietarios, innovadores y emprendedores, o uno donde quienes ya tienen capital compren las casas que los demás tendrán que arrendar?
Ignacio Marín Abuin
Ingeniero Civil Industrial




