Preocupación existe entre los vecinos de calle Carrera, entre Vegas de Saldías y Gamero, donde han denunciado una serie de situaciones, que según relataron, han alterado la tranquilidad del barrio durante los últimos meses.
Daños y robos a vehículos particulares, consumo de drogas e incivilidades son parte de los reclamos de quienes viven en el sector, ubicado a escasos metros de los cuarteles de Carabineros y de la Policía de Investigaciones.
La chillaneja Paola Espinoza fue víctima de la delincuencia la tarde de ayer miércoles. Desconocidos rompieron uno de los vidrios de su automóvil, estacionado en esa cuadra, para sustraer artículos personales.
“Me quebraron el vidrio y me robaron una mochila. Así que súper incómodo. Nunca me había pasado antes. Trabajó hace 25 años en el sector y jamás había sufrido un robo hasta ayer. Habían varias cosas en el auto, pero se llevaron solo la mochila, pensando que tenía más valor, pero finalmente tenía un buzo. Hoy no pude ocupar mi auto, por las reparaciones que debo hacer, así que una lástima”, confirmó.
En conversación con La Discusión, vecinos, bajo identidad en reserva, por temor a represalias, relataron algunas situaciones.
“Sé que entre tres a cuatro vehículos les rompieron el vidrio, porque la gente que viene al centro los deja a acá, donde pasa carabineros todos los días tal vez no tiene la inseguridad de otros lugares. Sin embargo, esto ha sucedido a plena luz día y también en la noche”, dijo un residente.
El consumo de sustancias ilícitas en plena vía pública, es una de principales quejas que manifestaron los residentes.
“Son cosas que nunca habían pasado acá en este barrio. Quienes vivimos acá lo encontramos más o menos seguro, porque esta Carabineros y PDI a la vuelta. Entonces eso nos entrega sensación de seguridad, pero igual pasan situaciones. Hay olor a marihuana porque se juntan a fumar”, comentó.
Los habitantes manifestaron inquietud por un albergue inaugurado este año en calle Carrera. Si bien algunos reconocieron mayor movimiento en el sector por la presencia de este recinto, otros señalaron que los hechos denunciados no necesariamente son atribuibles a quienes permanecen ahí.
“Podría haber más vigilancia, aunque uno sabe que no puede estar un Carabineros en cada esquina, pero se supone que debería haber más control de eso, instalarlo en una zona que no sea residencial, donde los tengan seguros a ellos y al resto de las personas. Es complicado convivir con eso. Todo el mundo merece una oportunidad”, comentó.
Una vecina, bajo anonimato, relató que durante algunas noches se han protagonizado incidentes que interrumpen el descanso.
Agregó que en algunas ocasiones se han escuchado gritos y episodios de violencia durante la madrugada, situaciones que generan temor entre adultos mayores.
“No he visto asaltos, pero sí a camionetas que les han roto los vidrios para robar. A mi en lo particular 2 a 3 de la mañana pasan tocando el timbre. Se han visto peleas. Esta calle siempre se ha caracterizado por ser muy tranquila y en la noche hay poco tránsito. Entonces, cualquier cosa que pase se altera la rutina, porque ya se escucha a la 2 y 3 de la mañana que están peleando afuera, de repente se han escuchado gritos de una mujer que está siendo golpeada”, detalló.
Sin embargo, enfatizó que no es posible atribuir automáticamente estos hechos a las personas que utilizan el albergue.
“Hace unos cuantos meses atrás, se ve mucho movimiento respecto hay un albergue que hay, pero no le puede atribuir lo sucedido a las personas que habitan en él”, dijo.
La presidenta de la Junta de Vecinos N 1 Comandante San Martin, Sonia Morales, confirmó que algunos la han alertado estas situaciones, por lo que ha transmitido al delegado presidencial de Ñuble esa preocupación.
La dirigente recalcó que se trata de un barrio tradicionalmente tranquilo y que parte de sus residentes son personas mayores, por lo que este tipo de situaciones genera inquietud.
“Consumo de droga en la calle, es lo que me han comentado vecinos, por lo que comenté esta situación al delegado presidencial, quien comprometió gestionar más vigilancia policial. Este es un barrio tranquilo y eso altera a las personas que viven ahí que en su mayoría son mayores”, comentó.
El Seremi de Desarrollo Social, Alan Ibáñez, informó que no hay antecedentes que permitan vincular problemas derivados de la operatividad del albergue.
“Entendemos y respetamos la preocupación que han manifestado algunos vecinos, porque para nosotros también es importante que el funcionamiento del albergue se desarrolle de buena manera con su entorno. Hemos realizado las consultas correspondientes con los organismos de seguridad y, hasta ahora, no existen antecedentes que permitan establecer un aumento de denuncias asociado a la instalación de este dispositivo”, expresó.
No obstante, la autoridad acogió los comentarios de vecinos a fin de mejorar la dinámica de trabajo del recinto para resguardar el bienestar de tanto de usuarios como vecinos.
“Al mismo tiempo, las inquietudes que puedan surgir desde el sector son antecedentes que recogemos con responsabilidad, porque nos permiten identificar aspectos que podemos reforzar y mejorar en el funcionamiento del dispositivo, resguardando tanto a quienes utilizan el albergue como la tranquilidad de la comunidad”, enfatizó.




