En la localidad de El Káiser, el seremi de Vivienda, Antonio Marchant, junto al gobernador regional, Oscar Crisóstomo, el delegado presidencial, Mario Cruces, el alcalde de Coihueco, Wilson Palma, el director de Serviu, Roberto Grandón, y la presidenta del Comité Los Pinos de Coleal Norte, Norma Saavedra, entre otras autoridades regionales, encabezaron la entrega de las llaves de la casa propia a 12 familias campesinas, quienes fueron beneficiadas por el subsidio de Habitabilidad Rural del Minvu con una inversión de 26.214 UFs.
“Más de 20 años estuvieron esperando estas familias una solución habitacional. En esta administración del presidente Gabriel Boric, gracias al Plan de Emergencia Habitacional, pudimos tener los recursos para poder iniciar esta obra hace exactamente un año. Así que estamos contentos de poder haber iniciado este proceso, financiado y terminado en esta administración y poder entregar felicidad a estas familias rurales del sector Los Pinos de Coleal Norte”, indicó el seremi de Vivienda.
“El cierre de este ciclo habla también de la pertinencia y la equidad territorial que uno tiene que tener cuando fija las políticas públicas del Estado. Cuesta mucho llegar al mundo rural, cuesta mucho generar vivienda de estas condiciones y creo que hoy el Ministerio, el Gobierno Regional y el municipio, tienen que estar conforme, si bien no en los tiempos, pero si en la calidad de lo que está llegando y cómo se ha podido cumplir con las familias”, reflexionó el gobernador regional.
El alcalde Palma, destacó “la felicidad de muchos vecinos de escasos recursos. Estamos en un lugar muy apartado de la comunidad Coihueco, con complicaciones para vivir. Y algunos dirán, pero son sólo 12 viviendas, pero acá no se persigue la cantidad de viviendas, sino que el beneficio que significa que un hogar constituido por niños, adultos mayores, pueda finalmente concretarse. Son sueños que todo ser humano piensa lograr”.
“El conjunto cuenta con un área verde y urbanización, está muy lejano del centro urbano, pero no por eso las viviendas no gozan de calidad, varían entre 46 y 56 m2, todas incluyen una bodega de 12 m2, también hay un beneficiario con una vivienda adecuada para la movilidad reducida, así que es una excelente solución que mejorará la vida de las familias”, describió el director de Serviu, Roberto Grandón.
Por su parte, la presidenta del comité, Norma Saavedra, dijo: “Nosotros luchamos, no bajamos, no perdimos las esperanzas. Así que feliz, estamos todos emocionados porque nunca nosotros pensamos que íbamos a salir adelante, que íbamos a lograr tener una casa, pero gracias a Dios que hasta aquí nos salió todo bien. Aquí somos todos conocidos de acá del sector, otros más arriba de los Chijetes, familias que todavía le van a dejar agua, porque ellas no tienen, invierno y verano tienen que ir a dejarle, así que es un gran cambio para nuestras vidas”.




