El último informe del Consejo para la Transparencia deja una señal positiva para el Gobierno Regional de Ñuble, aunque lejos de un resultado para celebrar plenamente.
La región elevó su índice de cumplimiento de las obligaciones de transparencia activa desde un 75,6% en 2025 a un 84,3% en 2026, uno de los avances relevantes del país. Sin embargo, ese progreso todavía no le alcanza para incorporarse al grupo de los gobiernos regionales que superan el 90% de cumplimiento, estándar que hoy concentra a la gran mayoría de las regiones.
El reporte, elaborado tras una fiscalización realizada entre febrero y marzo de 2026 a los 16 gobiernos regionales, muestra que el promedio nacional alcanzó un histórico 92,27%, el nivel más alto desde que el Consejo comenzó estas evaluaciones en 2015. En otras palabras, Ñuble mejoró, pero el sistema completo avanzó aún más y elevó el umbral de comparación.
En el ranking nacional, Ñuble quedó en el 15° lugar, solo por sobre Los Ríos (56,7%), y es una de las dos regiones que se ubican en el tramo entre 80% y 89% de cumplimiento, junto con Arica y Parinacota (88,7%). Mientras 13 gobiernos regionales lograron superar el 90%, Ñuble sigue formando parte del grupo rezagado, que coincidentemente, corresponde a los tres últimos territorios creados (Arica y Los Ríos, en 2007, y Ñuble, en 2018). En los tres casos -y sobre todo en Ñuble-, la dedicación exclusiva de personal a tareas de transparencia es compleja, debido a que nacieron con déficit de personal.
La principal conclusión del informe es que el Gobierno Regional rompió la tendencia de bajo cumplimiento de las últimas mediciones, pero todavía enfrenta un desafío importante para transformarse en una región de alto estándar de transparencia.
Un avance que reduce la brecha, pero no cambia el mapa
La mejora de Ñuble fue de 8,69 puntos porcentuales, pasando de 75,6% a 84,3%. No fue el mayor incremento del país, ya que La Araucanía aumentó más de 51 puntos, O’Higgins más de 37 y Arica y Parinacota casi 35. Sin embargo, el caso de Ñuble tiene una particularidad: avanzó desde un nivel medio-bajo y redujo significativamente su distancia con el promedio nacional.
En 2025 la diferencia entre Ñuble y el promedio del país era de 16,7 puntos. En la medición actual esa brecha baja a 7,9 puntos, lo que evidencia una mejora más acelerada que la de varios gobiernos regionales.
Aun así, la comparación con las regiones líderes muestra la magnitud del desafío. Biobío alcanzó 100%, Aysén 99,9%, O’Higgins 99,6% y Atacama 97,5%. Incluso regiones que el año pasado presentaban resultados discretos lograron dar un salto considerable y entrar al grupo de excelencia.
El informe es especialmente favorable para el Biobío, que se convirtió en el primer gobierno regional desde 2015 en alcanzar cumplimiento total de las obligaciones de transparencia activa. Para Ñuble, la referencia es inevitable: la región vecina no solo lidera el ranking nacional, sino que demuestra que es posible eliminar completamente las observaciones detectadas en procesos anteriores.
Otro dato relevante es que solo dos gobiernos regionales retrocedieron respecto de 2025: Metropolitano de Santiago y Los Ríos. Ñuble, en cambio, forma parte del grupo mayoritario que mejoró su desempeño, lo que confirma que existe una tendencia de fortalecimiento institucional en materia de transparencia.
Las fortalezas de Ñuble: presupuesto, compras y participación
Uno de los aspectos más interesantes del informe es que permite identificar con precisión dónde están las fortalezas del Gobierno Regional de Ñuble.
La revisión individual muestra que no se detectaron infracciones en materias especialmente sensibles para el control ciudadano: presupuesto asignado, ejecución presupuestaria, adquisiciones sometidas al Sistema de Compras Públicas, contrataciones de bienes y servicios, transferencias reguladas por ley, gastos de representación, auditorías, mecanismos de participación ciudadana, organigrama, facultades institucionales y marco normativo.
En un contexto donde la transparencia presupuestaria y las compras públicas son áreas de alta exposición pública, el hecho de que Ñuble no registre observaciones en esos ámbitos constituye una señal relevante.
El propio Consejo para la Transparencia destaca que una de las principales debilidades del sistema son las modificaciones presupuestarias, cuyo cumplimiento agregado nacional apenas llega al 56,8%, y los contratos formalizados por orden de compra, con un 75% de cumplimiento. En ambos casos, Ñuble no aparece entre las regiones con observaciones.
Eso significa que el problema principal de la región no está asociado a la ejecución financiera ni a la publicación de información presupuestaria, sino a otro tipo de registros administrativos.
El problema es la actualización de la información
Las observaciones detectadas en Ñuble se concentran en cinco materias: información del personal de planta, personal a contrata, personal sujeto al Código del Trabajo, personas contratadas a honorarios y actos y resoluciones con efectos sobre terceros, todas por información desactualizada.
El patrón es claro: el Gobierno Regional publica la información, pero no siempre con la oportunidad exigida por la normativa.
Esa conclusión coincide con el diagnóstico general del informe, que identifica como principal deficiencia del sector la actualización, disponibilidad y completitud de determinados registros, especialmente actos administrativos, modificaciones presupuestarias y algunos enlaces de transparencia activa.
“Observaciones están siendo abordadas”
El administrador regional, Alejandro Aguilera, sostuvo que el informe refleja un avance concreto y que las observaciones ya están siendo abordadas.
“Valoramos el informe del Consejo para la Transparencia porque confirma un avance real y sostenido: el Gobierno Regional de Ñuble subió casi 9 puntos y alcanzó un 84,3% de cumplimiento, sin infracciones en materias clave como información presupuestaria, compras públicas y participación ciudadana”, afirmó.
Agregó que “las observaciones se concentran en la velocidad de actualización de algunos registros, un desafío de gestión que asumimos con total responsabilidad: este año estamos modernizando nuestros procesos internos en diferentes ámbitos, lo que permitirá publicar la información con mayor oportunidad y seguir mejorando estos indicadores. Nuestra meta es clara: situar a Ñuble entre los gobiernos regionales con mejor cumplimiento del país en la próxima fiscalización”.
Sin embargo, el informe deja una advertencia adicional. En la evaluación de la nueva Instrucción General de Transparencia Presupuestaria 2026, Ñuble no cumple en los tres ámbitos revisados: publicación de concursos públicos y proyectos adjudicados, información sobre transferencias superiores a 2.000 UTM e informes del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (royalty minero).
Esa evaluación tiene un peso especial porque corresponde a nuevas obligaciones de transparencia presupuestaria que comienzan a adquirir mayor relevancia en el control de los gobiernos regionales. Mientras regiones como La Araucanía y Magallanes lograron cumplir íntegramente esas exigencias, Ñuble aparece con incumplimiento en los tres componentes evaluados.



