La Delegación Regional es una de las entidades clave en materia de seguridad y coordinación con las fuerzas policiales. Por lo mismo, el delegado presidencial de la Región de Ñuble, Diego Sepúlveda Palma, es enfático en relevar el rol que tiene la Carabineros en momentos en que la percepción de la delincuencia lidera entre las preocupaciones de los chilenos.
“Chile necesita una policía firme, respetada y con autoridad para hacer valer la ley en cada rincón del país. Queremos a Carabineros desplegados en el terreno, cerca de la gente, previniendo el delito y actuando con decisión frente a quienes amenazan la seguridad de nuestras familias. No hay espacio para la ambigüedad cuando se trata de proteger a los ciudadanos. Y si para ello es necesario mayor respaldo del mundo político, lo tendrán”, explicó Sepúlveda.
El delegado sostuvo que la seguridad es la primera prioridad del Gobierno y que eso significa fortalecer las policías, darles herramientas, respaldo político y “asegurar que puedan actuar sin temor cuando están cumpliendo con su deber”.
-¿Cómo se evalúa la respuesta interinstitucional ante situaciones de emergencia o crisis de seguridad en Ñuble?
-El trabajo interinstitucional en seguridad no es solo coordinación administrativa, es acción conjunta, permanente y con un mando claro. En la práctica, significa que instituciones como Carabineros de Chile, Delegación Presidencial y servicios públicos trabajan sobre objetivos comunes, comparten información en tiempo real y ejecutan operativos coordinados. Esto se traduce en mesas de trabajo regulares, planes operativos definidos y protocolos claros para enfrentar emergencias o delitos específicos. Como ha señalado el Presidente José Antonio Kast en distintas ocasiones, la coordinación debe estar al servicio de resultados concretos: prevención efectiva, control del orden público y persecución del delito. Si no hay resultados, la coordinación pierde sentido.
Aclara también que en ese punto la ciudadanía es clave. Sin denuncia no hay acción efectiva. Por eso están promoviendo canales más simples y seguros para denunciar, y reforzando el mensaje de que las instituciones están para proteger. “La confianza se construye con resultados, pero también con cercanía”, acotó.
-¿De qué manera el Gobierno está apoyando a Carabineros en recursos, tecnología y dotación para mejorar su despliegue en Ñuble?
-El apoyo se está materializando en una mayor inversión en recursos logísticos, como vehículos, equipamiento y mejoras en infraestructura, que permiten ampliar la cobertura policial y reducir los tiempos de respuesta, particularmente en sectores rurales. Junto con eso, se ha puesto un fuerte énfasis en la incorporación de tecnología para hacer más eficiente la labor policial. Herramientas de análisis delictual, sistemas de monitoreo y plataformas como el STOP permiten focalizar los servicios policiales en los lugares y horarios donde más se necesitan, optimizando así el uso de los recursos disponibles.
El Sistema Táctico de Operación Policial (STOP) de Carabineros permite analizar información proveniente de las denuncias de la ciudadanía para identificar patrones delictuales, zonas críticas y horarios de mayor ocurrencia. Esto se traduce en una planificación más precisa, que fortalece la prevención y mejora la capacidad de respuesta.
Sepúlveda recalcó que para enfrentar los delitos rurales en Ñuble se cuenta con mecanismos de coordinación que se revisan y fortalecen de manera permanente en los comités policiales que se realizan semanalmente en la Delegación Presidencial. En estas instancias participan Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones de Chile, junto a otras instituciones del Estado, lo que permite definir despliegues operativos conjuntos y focalizados, siempre con el objetivo de cubrir las 21 comunas de la región.
“Las prioridades no se definen desde una oficina, se recogen escuchando a los vecinos de las 21 comunas. Mi rol es asegurar que esas necesidades se transformen en planes concretos, con metas claras, seguimiento y resultados medibles”, aseguró.
Sepúlveda agregó que se está reforzando el rol de Carabineros como policía cercana, que conoce a su comunidad, impulsando encuentros con vecinos, capacitaciones y canales directos de comunicación, porque la seguridad también se construye con confianza. “El principal desafío sigue siendo avanzar desde la coordinación formal a una coordinación efectiva en terreno. Muchas veces las instituciones funcionan en paralelo y no de manera integrada. Nuestro foco está en alinear prioridades, compartir información oportuna y actuar con rapidez. La seguridad no puede esperar trámites ni burocracia”, destacó.




