El stock de colocaciones bancarias de créditos hipotecarios para vivienda en la región de Ñuble alcanzó $903.253 millones en junio de 2026, según estadísticas de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), lo que representó un alza nominal de 7,07% en comparación con igual mes de 2025 y un alza real de 3,1% (descontada la inflación).
El incremento se ubica por sobre el 5,8% nominal (1,9% real) que se observó a nivel nacional en la comparación a 12 meses.
Dado que el mercado muestra una tendencia al estancamiento en la cantidad de nuevos créditos hipotecarios otorgados, lo que se asocia al encarecimiento de las viviendas y a las mayores dificultades de acceso a créditos con exigencias más estrictas de los bancos; el aumento de 3,1% real en las colocaciones de este tipo en Ñuble se atribuye, en parte, al aumento del monto de los créditos debido a un mayor valor de las viviendas y a la liberación o entrega de proyectos inmobiliarios rezagados.
Sin embargo, también se observa un mayor dinamismo en el otorgamiento de créditos durante el primer semestre de 2026, lo que, si bien responde a una baja base de comparación que representó el año 2025, actores del rubro reconocen que también han tenido un efecto positivo la disminución de las tasas de interés y las medidas de impulso al financiamiento, como el subsidio al dividendo.
En ese sentido, el primer semestre de 2026 consolidó la tasa de interés promedio más baja en cinco años, con un 4,03% en el tramo enero-junio (muy inferior al 4,40% del primer semestre de 2025 y al peak de 4,95% de 2024).
Subsidio al dividendo
El subsidio a la tasa de interés de los créditos hipotecarios (Subsidio al dividendo) para viviendas nuevas se implementó el 29 de mayo de 2025, medida que fue aplaudida por el sector inmobiliario debido a su efecto reactivador en un contexto de estancamiento en las ventas y menor dinamismo de la construcción.
Dado el alto interés demostrado por las familias -con más de 95 mil solicitudes para un total de 50 mil cupos-, el gobierno presentó, a inicios del presente mes, un proyecto de ley que extendió de 50 mil a 80 mil los cupos a nivel nacional y elevó de 4.000 UF a 6.000 UF el valor máximo de la vivienda. Además, el proyecto se complementa con la exención temporal del IVA para la venta de viviendas nuevas. La iniciativa fue aprobada en el congreso y publicada en el Diario Oficial la semana pasada.
Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Ñuble destacaron que la medida constituye una señal positiva para las familias y para la recuperación de la actividad de la construcción, especialmente considerando el alto nivel de interés que ha generado el instrumento.
El presidente de la CChC Ñuble, Ignacio Ruz Santana, aseguró que “la ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria y de la garantía Fogaes es una medida relevante para mejorar las condiciones de acceso al financiamiento habitacional y, al mismo tiempo, contribuir a la recuperación de la demanda por viviendas nuevas. El aumento del límite desde 4.000 a 6.000 UF permite incorporar un universo más amplio de proyectos al beneficio, lo que puede favorecer la reducción del stock disponible y generar mejores condiciones para la reactivación de nuevos desarrollos inmobiliarios”.
Asimismo, desde el gremio destacaron que ampliar el valor máximo de las viviendas beneficiadas permitirá que un mayor número de proyectos disponibles en el mercado pueda acceder al instrumento, facilitando la venta de viviendas terminadas y generando mejores condiciones para el inicio de nuevos proyectos.
Los análisis evidencian el impacto que puede tener el subsidio junto con la garantía Fogaes en las condiciones de financiamiento. Por ejemplo, para una vivienda tipo, acceder a un crédito con Fogaes permitiría obtener una tasa de 3,39%, frente al 4,12% sin este beneficio. Esta diferencia se traduce en una reducción del dividendo mensual estimado, que pasa de $486.109 a $447.726, es decir, cerca de un 8% menos.
Desde la CChC Ñuble destacaron que esta medida permita avanzar en una mayor articulación entre las políticas habitacionales y las necesidades de reactivación económica del país, destacando la importancia de generar condiciones que entreguen certezas tanto a las familias como al sector privado.



