Mientras gran parte de la atención estuvo centrada en las intensas precipitaciones, los desbordes de ríos y los cortes de suministro eléctrico registrados durante la última semana en la Región de Ñuble, el Gobierno inició de manera paralela una segunda etapa: la recuperación de las familias afectadas. Equipos de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, en coordinación con los municipios, continúan aplicando la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), instrumento que determina el nivel de afectación de cada hogar y permite asignar el Bono de Recuperación.
Hasta este martes se han levantado 134 fichas FIBE en las comunas afectadas, proceso que continúa desarrollándose para asegurar que las ayudas lleguen oportunamente a quienes más lo necesitan.
El seremi de Gobierno de Ñuble, Marco Muñoz, destacó que el Estado ha enfrentado simultáneamente la emergencia y la recuperación. “Mientras nuestros equipos seguían atendiendo la contingencia, otros ya estaban levantando las FIBE para que las ayudas lleguen lo antes posible a las familias que realmente las necesitan”.
La autoridad explicó que el Bono de Recuperación se asignará según el nivel de daño registrado por la FIBE, con montos que van desde $375 mil para afectaciones leves, hasta $1,5 millones en los casos de mayor afectación, permitiendo responder de manera proporcional a las pérdidas sufridas por cada familia.
De acuerdo con el último balance regional, se registran 4.724 personas afectadas, 39 damnificados, 41 viviendas con daños y dos viviendas destruidas, cifras que continúan actualizándose.




