La temperatura al interior de un hospital no es un elemento asociado únicamente a la comodidad. Constituye un componente esencial para la seguridad clínica, el control de infecciones, la conservación de medicamentos y la recuperación de los pacientes. Por ello, el Hospital Regional de Ñuble (HRÑ) fue diseñado con un sistema de climatización que permitirá mantener condiciones ambientales específicas en cada dependencia, de acuerdo con los requerimientos de las distintas prestaciones de salud.
La Dra Ximena Espinoza Carrasco, directora (s) del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM), destacó que esta tecnología representa un cambio importante en la forma de entregar atención. “Mientras un pabellón quirúrgico necesita temperaturas más bajas para disminuir el riesgo de proliferación bacteriana y favorecer el desempeño del equipo clínico, áreas como neonatología o los pabellones maternales requieren ambientes más cálidos para proteger a los recién nacidos y evitar el estrés térmico. Del mismo modo, las salas de hospitalización, recuperación, farmacia o las unidades donde se almacenan medicamentos y leche materna poseen condiciones específicas definidas por la normativa sanitaria”.
El sistema Centralizado “BMS” comanda las condiciones de cada unidad, también permite monitorear en tiempo real todos los parámetros de funcionamiento de los equipos. Por ejemplo, los pabellones quirúrgicos deben mantenerse entre 18°C y 24°C; los pabellones maternales entre 24°C y 28°C; las áreas de hospitalización y recuperación entre 20°C y 24°C; mientras que sectores como Farmacia o Servicio Dietéticos de Leche (SEDILE) requieren ambientes controlados para asegurar la estabilidad de medicamentos, vacunas y otros productos sensibles.
En ese contexto, Jaime Barrios Vauclin, jefe de la Sección de Climatización Industrial del HCHM, explicó que el sistema fue concebido para responder a las distintas exigencias clínicas del establecimiento. “No existe una temperatura única para todo un hospital, porque cada proceso asistencial tiene necesidades diferentes. Además de la temperatura, controlamos humedad, presión y renovaciones de aire de acuerdo con la normativa vigente. En áreas críticas también se utilizan sistemas de presión positiva o negativa que actúan como una barrera para evitar el ingreso o salida de aire contaminado, contribuyendo a prevenir infecciones asociadas a la atención de salud.”
Finalmente, Marianela Sandoval, directora (s) del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), señaló que “estamos trabajando para que la puesta en marcha del Hospital Regional se realice con estándares acordes a un establecimiento de alta complejidad. En ese contexto, la climatización inteligente cumple un rol fundamental, porque permite asegurar condiciones ambientales específicas para cada área clínica, resguardando la seguridad de los pacientes, el control de infecciones, la conservación de medicamentos e insumos y el adecuado funcionamiento de los equipos. Este tipo de sistemas refleja que el nuevo hospital no solo significa una infraestructura más moderna, sino una nueva forma de entregar atención pública, con mayor calidad, seguridad y dignidad para las personas de Ñuble”.
Actualmente, el Hospital Regional de Ñuble avanza en su etapa de puesta en marcha, regularizando importantes procesos técnicos y administrativos necesarios para su funcionamiento.



