Cuando una persona debe permanecer hospitalizada, la habitación se convierte en el lugar donde pasa gran parte de su recuperación. Allí descansa, recibe tratamientos y comparte con sus seres queridos. Por eso, el Hospital Regional de Ñuble incorpora un diseño que entiende que la infraestructura también puede contribuir al cuidado y al bienestar.
El área de hospitalización estará distribuida en cinco torres de seis pisos, identificadas por colores para facilitar la orientación de usuarios y visitantes. Entre los niveles 4 y 6 se ubicarán los servicios clínicos y sus respectivas unidades de hospitalización, en un establecimiento que contará con 530 camas y 97 salas.
La Dra. Ximena Espinoza, subdirectora Médica del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM), indicó que este cambio representa una mejora integral en la atención. “Quienes trabajamos diariamente en el hospital sabemos que una buena atención depende del compromiso de nuestros equipos, pero también de los espacios donde se entrega ese cuidado. Las nuevas unidades fueron diseñadas para brindar mayor comodidad, privacidad y una experiencia más humanizada para los pacientes y sus familias, al mismo tiempo que entregan mejores condiciones para el trabajo de nuestros funcionarios. El Hospital Regional de Ñuble nos permitirá seguir cuidando con calidad, pero ahora en una infraestructura pensada para las personas”.
Cada unidad contará con accesos diferenciados: uno destinado a las visitas y otro restringido para el personal de salud, el traslado de pacientes y el abastecimiento de insumos, favoreciendo una circulación más segura y eficiente.
Las salas fueron proyectadas con altos estándares de calidad. Las habitaciones de cuatro camas tendrán una superficie aproximada de 64 metros cuadrados, mientras que aquellas de dos camas alcanzarán 32 metros cuadrados. Además, el hospital dispondrá de 41 salas de aislamiento para responder a distintos requerimientos clínicos.




