En el marco del Programa Fondo de Intervenciones de Apoyo al Desarrollo Infantil (Fiadi) del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el seremi de la cartera en Ñuble, Alan Ibáñez, visitó este miércoles la Sala de Estimulación del Hospital Comunitario de Salud Familiar de Quirihue para conocer el trabajo de los profesionales que atienden a niños con rezago en su desarrollo biopsicosocial. El recorrido también incluyó la Sala de Maternidad del establecimiento.
La Sala de Estimulación registra 150 familias atendidas y entrega prestaciones de terapia ocupacional, fonoaudiología y educación parvularia, orientadas a fortalecer las habilidades y el desarrollo integral de niños de hasta nueve años.
Durante la visita, la autoridad conoció las estrategias del equipo para abordar el desarrollo psicomotor, el lenguaje, la comunicación, la alimentación y la autonomía, mediante el juego y experiencias adaptadas a las necesidades de cada niño y niña.
Participaron en el recorrido el director subrogante del hospital, Dr. Joaquín Rissetti; la matrona coordinadora, Ivette Velásquez; el matrón jefe de Chile Crece Más, Darwin Parra; la educadora de párvulos, Viviana Ferrada; la fonoaudióloga, Nicollette Cisternas; y los terapeutas Thiare Retamal, Edith Ibáñez y Alex Norambuena.
El seremi Ibáñez destacó: “Cuando una familia tiene inquietudes sobre el desarrollo de su hijo, necesita encontrar orientación y apoyo oportuno cerca de su hogar. A través de Fiadi, como Ministerio de Desarrollo Social y Familia contribuimos a que niños con rezago en su desarrollo reciban acompañamiento profesional, considerando sus necesidades y las de sus familias. Aquí en Quirihue hay un equipo comprometido que, junto con atender a los niños, entrega herramientas a sus padres y cuidadores para acompañar sus avances en la vida cotidiana”.
Acompañamiento
La Sala de Estimulación incorpora a madres, padres y personas cuidadoras como participantes fundamentales de las intervenciones. Los profesionales entregan orientaciones y estrategias prácticas para continuar la estimulación en el hogar, fortalecer las habilidades de cuidado y favorecer la autonomía y participación de los niños en sus actividades cotidianas.
Entre las estrategias consideradas por el equipo se encuentran las intervenciones conjuntas de terapia ocupacional y fonoaudiología, que permiten abordar de manera coordinada las necesidades de cada niño o niña. Asimismo, se contempla aumentar la frecuencia de las sesiones cuando los profesionales determinen que se requiere un apoyo más intensivo.
El coordinador del Programa, Darwin Parra, sostiene que para responder a las dificultades de traslado, condiciones climáticas u otras barreras de acceso, la sala también incorpora seguimiento mediante videollamadas y contactos telefónicos, favoreciendo la continuidad del acompañamiento con las familias
“En una región como Ñuble, las distancias pueden hacer más difícil mantener una atención. Frente a ello hemos entregado respuestas que consideran esa realidad y que ayudan a sostener los avances . Acompañar a las familias también significa escuchar sus dificultades y buscar formas de que los apoyos lleguen de manera oportuna, agregó el profesional.
El equipo considera, además, fortalecer la coordinación con jardines infantiles y salas cuna mediante reuniones, capacitaciones e intercambio de orientaciones, para contribuir a la detección temprana de dificultades y dar continuidad a los apoyos en los espacios educativos y familiares.




