Close

Reforma política: comisión mixta afinará cambios para fortalecer la gobernabilidad

Senado

La reforma política impulsada originalmente por el exministro del Interior, Álvaro Elizalde, entró en una etapa clave tras ser enviada a comisión mixta, instancia que deberá resolver las diferencias surgidas entre la Cámara de Diputadas y Diputados y el Senado respecto de uno de sus artículos.

Pese a que la mayoría de las modificaciones introducidas durante el segundo trámite constitucional fueron aprobadas por amplia mayoría en la Cámara Alta, los senadores rechazaron la norma relativa a la declaración de principios de los partidos políticos, abriendo así un nuevo proceso de negociación para una iniciativa que apunta a redefinir las reglas del sistema político chileno.

La propuesta busca fortalecer la gobernabilidad, reducir la dispersión de colectividades, elevar las exigencias para la conformación de partidos y candidaturas independientes, además de otorgar reconocimiento legal a los comités parlamentarios. Todo ello en un contexto marcado por la creciente fragmentación del Congreso y las dificultades para construir mayorías estables.

El punto que motivó el envío a comisión mixta corresponde a una enmienda realizada por la Cámara de Diputados sobre la constitución de los partidos políticos. El texto establecía que las colectividades debían expresar en su declaración de principios la condena a los sistemas totalitarios, rechazar el uso de la violencia como método de acción política y comprometerse con la probidad y la transparencia.

Sin embargo, la disposición fue rechazada por 37 votos en contra, uno a favor y una abstención. Desde distintos sectores se argumentó que la redacción debía ser revisada para evitar interpretaciones futuras que pudieran entrar en conflicto con la Constitución.

Tanto el senador Arturo Squella (REP) como la senadora Claudia Pascual (PC) coincidieron en la necesidad de perfeccionar el texto, aunque desde perspectivas distintas.

La decisión no altera el núcleo de la reforma, cuyos principales contenidos fueron respaldados por el Senado y ahora permanecen sobre la mesa de la comisión mixta.

Reglas más exigentes para partidos e independientes

Entre las disposiciones que lograron consenso figura el aumento de los requisitos para constituir partidos políticos. La iniciativa establece que una colectividad en formación deberá reunir afiliados equivalentes al 0,3% del electorado que participó en la última elección considerada para el cálculo.

La misma exigencia se aplicará a las candidaturas presidenciales independientes, que además deberán reunir ese porcentaje en al menos ocho regiones del país. Con ello se busca asegurar un respaldo territorial efectivo y evitar postulaciones con apoyo exclusivamente local o circunstancial.

El proyecto también limita la presencia de independientes en las listas parlamentarias de los partidos. Según el texto aprobado, estos no podrán superar el 50% del total de candidaturas presentadas por una colectividad para diputados o senadores.

Asimismo, se establecen restricciones para los organizadores de partidos en formación, quienes durante cuatro años no podrán competir por cargos de elección popular bajo el patrocinio de una colectividad distinta a la que impulsaron originalmente.

Otro de los ejes de la reforma es la institucionalización de los comités parlamentarios, los que adquieren rango legal y pasan a tener un papel más relevante en la coordinación interna de las bancadas. Precisamente este aspecto ha generado observaciones en algunos sectores, que consideran necesario perfeccionar ciertas facultades otorgadas a estas estructuras.

La comisión mixta estará integrada, por parte del Senado, por los miembros de la Comisión de Gobierno, quienes tendrán la misión de consensuar una fórmula que permita despachar una reforma considerada estratégica para los próximos años.

Diferentes diagnósticos

Más allá de las diferencias puntuales, durante el debate predominó la idea de que el sistema político requiere ajustes para enfrentar la dispersión de fuerzas políticas y fortalecer la capacidad de los gobiernos para construir acuerdos legislativos duraderos.

Las distintas intervenciones reflejaron, sin embargo, visiones diversas respecto del diagnóstico de fondo. Mientras algunos parlamentarios enfatizaron la necesidad de robustecer los partidos políticos, otros advirtieron que el principal desafío sigue siendo la creciente polarización que caracteriza al escenario político nacional.

La discusión que se abrirá en la comisión mixta aparece así como una oportunidad para ajustar aspectos específicos de la propuesta sin alterar su objetivo central: avanzar hacia un sistema político más estable, con partidos más representativos y con mayores incentivos para la formación de mayorías capaces de sostener la gobernabilidad en el largo plazo.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top