El cine regional continúa ampliando sus vínculos con la industria audiovisual internacional. Hoy, el documental chileno-brasileño “Tres Tristes Tías”, dirigido por Carlos Villegas Leiva y coproducido por la empresa chillaneja DiezCincuenta, se presentará en la 41ª edición del Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste, Italia.
La participación en el certamen italiano se produce luego de una intensa agenda internacional para el productor chillanejo Dagoberto Flores, representante de DiezCincuenta, quien recientemente estuvo en Los Ángeles, Estados Unidos, como parte de una misión comercial de la industria audiovisual chilena. La instancia, desarrollada entre el 19 y el 22 de octubre, fue organizada por ProChile y Chile Film Commission, y permitió establecer contactos con representantes de estudios cinematográficos, plataformas de streaming y otros actores del sector audiovisual.
Tras concluir su participación en Estados Unidos, Flores emprendió viaje a Italia para acompañar la presentación de “Tres Tristes Tías”, una producción desarrollada conjuntamente por DiezCincuenta, Catarsis Films (con Catalina Espiniza) y Laboratorio Cisco.
La película llega a Italia luego de obtener el Premio Especial del Jurado en la Competencia Documental Regional del Festival Internacional de Cine de La Serena (FECILS), reconocimiento que antecede su participación en el certamen europeo.
La cinta de 10 años
Filmado durante más de diez años, el largometraje tiene su origen en una investigación personal de Carlos Villegas Leiva sobre la vida de tres mujeres de su familia. Mediante fotografías, películas caseras, cartas, viajes y conversaciones familiares, el realizador reconstruye una historia atravesada por acontecimientos personales y sociales, abordando temáticas como la dictadura, el abandono, la depresión y el suicidio.
“Después de más de 10 años filmando a mi familia, emociona mucho que la película finalmente empiece a encontrarse con públicos en Chile y fuera del país. De alguna manera, compartirla también completa ese largo proceso de volver a mirar nuestra propia historia”, comentó Villegas Leiva.
El productor chillanejo, Dagoberto Flores, destacó la importancia de que una historia de estas características pueda llegar a espectadores de otros países, especialmente por las posibilidades de diálogo que ofrece el cine documental. “Es muy emocionante ver cómo una historia que nace desde un espacio tan íntimo comienza a dialogar con públicos de otros territorios. Esperamos que Trieste sea un paso importante en el recorrido internacional de la película”, expresó.
Catalina Espinoza, productora del largometraje, puso énfasis en el proceso de realización y en el vínculo de confianza que permitió desarrollar la investigación audiovisual. “Esta película fue construida durante años a partir de la confianza, los archivos y las conversaciones de una familia. Que hoy pueda encontrarse con nuevas audiencias también le da un nuevo sentido a todo ese proceso”, sostuvo.



