El proyecto de Presupuesto 2027 ingresó al Congreso el 30 de septiembre y la partida de los gobiernos regionales abrió en Ñuble una discusión con dos cifras para un mismo recorte.
Hacienda considera $78.277 millones para inversión regional, frente a los $85.752 millones contemplados para 2026: una caída nominal de 8,7%, equivalente a $7.475 millones menos. El Gobierno Regional, en cambio, calcula el efecto en cerca de $11 mil millones y alrededor de 12%, al incorporar otras bases de comparación y ajustes registrados durante el año.
En Ñuble, el debate adquiere además una dimensión territorial. La región llega a la discusión con obras en desarrollo y un desempleo de 11,2%, el más alto del país según el dato citado por el Gobierno Regional. El gobernador Óscar Crisóstomo sostuvo que la rebaja “va más allá de lo que se había anunciado” y estimó que son cerca de $11 mil millones menos para inversión. La discusión parlamentaria será el próximo escenario para revisar las cifras y las condiciones de ejecución.
Una discusión que parte por la metodología
Para el delegado Presidencial regional, Diego Sepúlveda, todavía no corresponde dar por cerrado el escenario.
“Creo que ése no va a ser el escenario definitivo”, afirmó, aludiendo a las conversaciones que Hacienda ha mantenido con los gobernadores sobre el ajuste inicial y sobre mecanismos que reconozcan el cumplimiento efectivo de la ejecución en inversiones.
Sepúlveda también recordó que el proyecto recién comienza su recorrido legislativo. “Más que adelantarnos a porcentajes que todavía están en discusión, hay que mirar la inversión pública en su conjunto, tener la certeza de que los recursos van a seguir llegando a la región y ser eficientes en su ejecución”, dijo.
Desde otra perspectiva, el exdelegado Presidencial regional y actual delegado de Punilla, Cristóbal Jardua, defendió el diseño general del proyecto.
“El Presupuesto 2027 ingresado esta semana por el gobierno del Presidente José Antonio Kast articula muy bien la eficiencia del gasto público, las prioridades más urgentes de los chilenos y una mejor ejecución de recursos por parte del Estado”, planteó.
Jardua relevó el mecanismo asociado a la ejecución y cuestionó que el debate quede concentrado exclusivamente en la comparación de cifras. “Esta discusión (real versus nominal), además, no es relevante en términos agregados”, afirmó. Y agregó: “No olvidar que los presupuestos regionales, vía FNDR, son sólo una pequeña fracción de los recursos que se invierten en la región vía gasto público”.
Qué significa el recorte para Ñuble
Javier Ávila, exconsejero regional, parte de una premisa distinta: el ajuste existe y responde a una política de austeridad orientada al equilibrio fiscal.
“La rebaja a los gobiernos regionales en sí es un hecho de la causa. El gobierno optó por una línea de austeridad en búsqueda del equilibrio fiscal, que se había perdido evidentemente”, sostuvo.
A su juicio, la respuesta regional debería ser priorizar las iniciativas capaces de generar actividad económica y empleo. “Yo creo que los gobiernos regionales y nuestro gobierno regional debería privilegiar aquellos proyectos que involucran mano de obra y postergar, no definitivamente, pero postergar hasta que se recupere el nivel de ingresos, aquellos proyectos que son fundamentalmente transferencias”, explicó.
Por eso, Ávila resta importancia a la disputa por el porcentaje exacto y la traslada a la definición de prioridades. “Yo creo que es una discusión un tanto estéril el quedarse en que me descontaron un 12%, un 11%, un 6%. Yo creo que el punto es los recursos que tenemos, cómo los orientamos adecuadamente”, afirmó.
Ávila también advirtió que los proyectos plurianuales obligan a ordenar la cartera de inversiones de acuerdo con la disponibilidad de cada ejercicio. “Hay que tener una batería de proyectos que la sumatoria de la inversión del año se ajuste al presupuesto que el gobierno central le tiene a la región”, dijo.
Y ahí está. La lectura del gobernador regional, Óscar Crisóstomo, es diferente.
“Estamos hablando de una rebaja cercana al 12% en inversiones, lo que refleja menos $11 mil millones de pesos que vamos a tener para nuestra región de Ñuble”, afirmó. La autoridad vinculó la reducción directamente con el escenario laboral: “Esto va a afectar en un área tan sensible como en el desempleo. La región de Ñuble, la que tiene el desempleo más alto de nuestro país, con un 11,2%, principalmente centrado en mujeres y mujeres jóvenes.
Por lo tanto, hoy esta discusión se traslada al congreso, donde esperamos que los parlamentarios colaboren con las regiones y nos ayuden a revertir la situación que estamos viviendo”, agregó.
Descentralización, inversión y el debate que viene
Para Gabriel Pradenas, exdelegado Presidencial regional, el primer problema está en que las partes no utilizan necesariamente la misma base de cálculo.
“El documento en el que se basa Agorechi tiene otros supuestos, otras bases de cálculo y bases comparativas”, explicó. Por eso, al juntar las declaraciones de Hacienda y de los gobernadores, están hablando de un mismo hecho, pero con idiomas distintos”, sostuvo.
Con todo, Pradenas planteó que el debate de fondo excede el porcentaje. “Al final, el tema no es discutir el guarismo o el porcentaje específico, porque eso sería como reducir la discusión”, sostuvo. A su juicio, la discusión se relaciona con el alcance de la descentralización y el papel de la inversión regional.
“En el fondo, el problema es si quieres más descentralización o menos descentralización, o si quieres propiciar la inversión para mejorar los índices en Chile”, planteó. Y agregó: “Si quieres más inversión, no puedes restar inversión. Si quieres mejorar los planes y programas, no puedes restringir los planes y programas, porque eso impacta negativamente en la economía regional”.
Claudio Ferrada, también exdelegado presidencial regional, colocó el énfasis en la situación particular de Ñuble.
“El recorte del 12% avisado por el Gobierno del Presidente José Kast para el presupuesto regional 2027, es funcionalmente crítico para Ñuble, región que necesita exactamente lo contrario; más inversión, más actividad económica y más empleo”, sostuvo.
También puso el foco en la ejecución del GORE.
“El Gobierno Regional de Ñuble, se ha caracterizado por su alta ejecución presupuestaría, el 2026 terminó con un 99,4% ejecutado, y hasta la fecha, se encuentra por sobre el promedio nacional”, señaló.
“Por eso, lo más preocupante a mi modo de ver el escenario actual, es que hablamos de una región que tiene proyectos actualmente en ejecución y necesidades de inversión que están lejos de desaparecer”, manifestó.
El siguiente capítulo será parlamentario. La partida 31 de gobiernos regionales será analizada el 8 de octubre en el congreso, instancia en la que están convocados Agorechi, gobernadores regionales y Ancore. Allí deberá discutirse no solo el monto inicial, sino también la fórmula de cálculo y las condiciones para acceder a recursos adicionales durante 2027.
Para Ñuble, la diferencia entre los $7.475 millones que resultan de la comparación nominal y los cerca de $11 mil millones que calcula el Gobierno Regional resume una discusión mayor: qué base se utiliza para medir la reducción, cuánto quedará bajo decisión regional y bajo qué condiciones podrán recuperarse recursos durante el año. La tramitación presupuestaria deberá precisar esas respuestas.





