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Pese a baja progresiva, Chillán registra un exceso de 26,2% de patentes de alcoholes

La Discusión

En el presente, Chillán cuenta 429 patentes limitadas para locales destinados a la venta de bebidas alcohólicas, como botillerías, depósitos, bares, cantinas, expendios y minimercados, una cifra que supera el máximo permitido por la legislación vigente.

Al desglosar, Mimercado (300) y depósito de alcohol (97) encabezan el listado de permisos, seguido por  expendio (25) y bares (7).

De acuerdo con la población comunal de 204.091 habitantes, la ley N°19.925 sobre Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas establece un límite de 340 patentes limitadas, en el caso de la ciudad, por lo que presenta un excedente de 89 permisos, equivalente a un 26,2% por sobre el máximo legal.

Pese a ello, desde el municipio destacaron que el número de estas autorizaciones ha disminuido de manera progresiva. En años anteriores el exceso alcanzaba las 154 autorizaciones, por lo que se han eliminado 65 patentes, reduciendo paulatinamente la brecha respecto del límite legal.

En función a la ley, la renovación de estas patentes deben ser aprobadas o rechazadas cada seis meses por el concejo municipal, instancia donde se analiza la información entregada por la junta de vecinos y por Carabineros, respecto, a la existencia de  eventuales infracciones a la Ley de Alcoholes durante el semestre.

Seguridad por sobre nuevos permisos

La concejala Catalina Sandoval reconoció su negativa a otorgar permisos de manera arbitraria, sin embargo, se mostró abierta a la posibilidad de aceptar casos excepcionales, bajo determinadas condiciones.

“No debemos seguir entregando patentes de alcoholes de manera indiscriminada. Que la ley permita un determinado número de patentes no significa que el municipio tenga la obligación de completar ese cupo. La prioridad debe ser la seguridad y la calidad de vida de los vecinos”, expresó a La Discusión.

En esa línea, la autoridad mencionó que no basta solo atender el interés del contribuyente, sino también recoger parámetros técnicos que permitan dirimir si es pertinente o no otorgar tal permiso.

“Las nuevas patentes solo deberían aprobarse en casos realmente excepcionales, con criterios estrictos, considerando el impacto en la seguridad, la opinión de los organismos técnicos y la realidad de cada sector. Hoy vemos cómo el consumo abusivo de alcohol está asociado a hechos de violencia, desórdenes y delitos, por lo que no podemos seguir evaluando estas solicitudes únicamente desde una mirada económica. La responsabilidad de las autoridades es resguardar el bienestar de la comunidad por sobre cualquier otro interés”, advirtió.

Si bien considera legítimo el derecho de ejercer una actividad comercial, la concejala advirtió que frente a un excedente de patentes de alcoholes, podrían eventualmente generar efectos nefastos en la ciudad como incivilidades o accidentes.

“No podemos seguir normalizando el aumento de patentes de alcoholes mientras los vecinos exigen más seguridad. Sería una contradicción pedir mano firme contra la delincuencia y, al mismo tiempo, facilitar la instalación de más locales que pueden generar focos de desorden e incivilidades. La prioridad debe ser la tranquilidad de las familias, no los intereses comerciales. Si queremos una ciudad más segura, las decisiones deben tomarse con responsabilidad y pensando en el bien común. No basta con que existan cupos legales disponibles, la autoridad tiene el deber de evaluar el impacto real que estas patentes tendrán en cada barrio”, sostuvo.

Sin nuevas botillerías

En ese contexto el concejal Iván Badilla aseguró que el municipio mantiene una posición de rechazo a la entrega de nuevas autorizaciones para locales cuya actividad principal sea la venta de bebidas alcohólicas.

“La postura de todo el concejo y del municipio, es que esas patentes no se dan, no se están dando esas patentes”, precisó.

No obstante, reveló que está dispuesto a respaldar solicitudes vinculadas a restaurantes u otros establecimientos gastronómicos donde la venta de alcohol sea complementaria, argumentando que este tipo de emprendimientos genera empleo.

“Respecto a un emprendimiento de alguien, que está haciendo un restaurante, no tengo ningún problema para entregarle una patente de alcohol, si es de acuerdo al negocio que esta haciendo, porque un emprendimiento de este tipo significa cocineros, garzones, etc. Y lo que  necesitamos es trabajo y porque, además, solo va vender alcohol para quien va comer o consumir, ahora todo esto, cumpliendo todas las normas para vender alcohol”, sostuvo.

El edil puso énfasis en aquellos permisos que no están siendo utilizado de manera eficiente en la práctica, ya que a su juicio, de existir, debieran perder validez.

“Pedí que se hiciera un estudio, porque hay mucha gente que tiene esa patente, la paga, pero no la ocupa. O sea, no tiene local comercial. (…) Si la patente no se está ocupando y no se está siendo efectiva, soy de la idea de caducar la patente. Claro, porque de alguna forma nosotros estamos excedidos. Una forma, de poder mejorar ese indicador y  hacer nuestro trabajo como concejal, es limitar. Por un lado, no estamos dando más permiso, por otro lado, si existe una patente, que no la están ocupando o no la necesita la gente, ni tampoco está trabajando con ella, caducarla”, dijo.

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