Señor Director:
Concuerdo con el contenido de la carta enviada por la señora María Eugenia Uribe. Al respecto quisiera entregar mi experiencia, con lo cual creo representar a muchos vecinos de la población Iansa donde yo vivo, como también de la Villa el Nevado y otros, para que las autoridades que corresponda asuman su responsabilidad. Salgo en mi vehículo al menos una vez al día.
Tenemos pasajes con calzadas angostas y sin vereda. La calle de entrada y salida, por donde entran y salen vehículos a cada instante, tienen señalética que prohíbe estacionar tanto en la calle de entrada como también en la rotonda. Es normal ver vehículos estacionados en ambas prohibiciones durante todo el día y a toda hora, por supuesto sin importarles las prohibiciones.
Para rematar la obra, al parecer desde sus escritorios, tuvieron la iluminada idea de pintar al piso una flecha blanca muy grande, las cual nos obliga entrar solamente por el lado derecho y otra igual al lado izquierdo que nos obliga salir solamente por ese lado.
La pregunta es: ¿cómo se les ocurrió tan brillante idea sabiendo que el lado derecho permanece constantemente lleno de vehículos estacionado y que para entrar lo tenemos que hacer contra el tránsito. En cuanto a los prados que son públicos, salvo los del bandejón central y de la placita interior, los mantenemos los pobladores y como no los respetan nos hemos visto en la necesidad de colocar tubos para impedir que los ocupen como estacionamientos. Sabemos que hay personas que acuden de urgencia al hospital o al consultorio, pero también hay personas que al parecer trabajan en los establecimientos de salud y que por lo tanto sus vehículos permanecen estacionados durante todo el día.
Joel Astroza
La banalización del Congreso




