Una historia que comenzó entre vino y chicha hace más de seis décadas en Chillán enfrenta esta semana una instancia de alcance nacional. El tradicional restaurante Ondel’ Pala se encuentra en la recta final de las votaciones de los Premios Fuego 2026, donde es uno de los tres nominados en la categoría Identidad Gastronómica Regional.
El establecimiento comparte la categoría con Las Viejas Cochinas, tradicional restaurante de Talca ubicado junto al río Claro, y El Sauce de Lo Abarca, de Cartagena, establecimiento familiar con más de un siglo de historia. Los tres fueron seleccionados como exponentes de espacios gastronómicos cuya trayectoria ha contribuido a identificar a sus respectivos territorios a través de la cocina.
La definición está ahora en manos del público. De acuerdo con el calendario oficial de los Premios Fuego, la votación permanecerá abierta hasta este jueves 25 de septiembre, mientras que los ganadores serán conocidos durante la gala programada para el martes 29 de septiembre, en el marco de la Feria Food & Service.
“Es un tremendo honor y al mismo tiempo una tremenda responsabilidad porque estamos representando al rubro de Ñuble. Mi familia está muy contenta y en lo personal estoy feliz, junto a mi señora y mis hijos, que vibran con este tipo de cosas porque van entendiendo que este rincón se ha ido mereciendo este tipo de distinciones”, comentó su actual propietario, Rodrigo Palavecino.
La nominación conecta directamente con una historia familiar que forma parte de la memoria gastronómica y cultural de Chillán. La Discusión ha documentado que Baldemar Palavecino inició el negocio durante la década de 1960, primero como un expendio de vino y chicha, incorporando posteriormente la gastronomía.
El restaurante fue fundado formalmente en 1967 y posteriormente pasó a manos de Rómulo Palavecino Ramírez, quien llevó el espacio mucho más allá de su dimensión gastronómica. Incorporó un escenario para músicos y agrupaciones y convirtió al local en un lugar de encuentro permanente para el folclor, las tradiciones campesinas y la cultura popular de Ñuble.
Durante décadas, por el escenario de Ondel’ Pala pasaron conjuntos y músicos locales, mientras sus mesas conservaron una oferta ligada a la cocina tradicional chilena. Esa combinación terminó transformando al restaurante en uno de los espacios reconocibles del Barrio Santa Elvira.
Tras el fallecimiento de Rómulo Palavecino en octubre de 2024, el negocio quedó en manos de su hijo Rodrigo Palavecino Llanos, tercera generación de una familia que ha mantenido el vínculo entre gastronomía, chicha, música y cultura campesina.




