Una visita inspectiva a las obras del nuevo Centro de Mantenimiento de EFE fue la que ejecutivos de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado realizaron el pasado lunes en Chillán, anticipando además reuniones con autoridades locales
Y no se puede decir que los recibieron con los brazos abiertos.
En los días previos, desde la Delegación Presidencial se habían deslizado inquietudes por problemas en el servicio y “promesas incumplidas”; mientras que el gobernador regional, Óscar Crisóstomo, apuntó directamente a la firma como responsable de un eventual retraso en el paso bajo nivel de Parque Lantaño, clave para descomprimir uno de los puntos más congestionados de la ciudad.
Aun así, los ejecutivos no se limitaron a la visita en terreno y sostuvieron encuentros tanto con el delegado como con el gobernador.
En lo concreto el proyecto, parte del plan integral del servicio Santiago–Chillán, presenta un avance cercano al 80% en obras civiles y de un 65% global, considerando sistemas. La inversión bordea los 150 a 160 millones de dólares, incluyendo trenes, estaciones y el propio centro.
“El objetivo es que hacia fines de este año podamos poner en operación el centro de mantenimiento y trasladar estas actividades a la región”, explicó el gerente de Desarrollo, Ingeniería y Proyectos de EFE, Ricardo Montesinos.
Lo que resta, detalló, es cerrar obras civiles e integrar los sistemas que conectarán el recinto con la red ferroviaria. “Esto no es solo infraestructura, sino también componentes técnicos clave para su funcionamiento”, precisó.
La instalación permitirá realizar en Chillán mantenimiento especializado de trenes, trasladando capacidades que hoy están en Santiago y posicionando a la ciudad como un punto estratégico dentro de la red.
Tensiones por proyecto vial
La obra arrastra cerca de un año de retraso respecto de sus plazos originales, situación que incluso derivó en la salida de parte importante del equipo inicial. Hoy, el término se proyecta para fines de este año.
Como consecuencia, el gobernador Óscar Crisóstomo cuestionó estos nuevos requerimientos de EFE que -estima- podrían postergar entre uno y dos años el paso bajo nivel de Parque Lantaño, pese a contar con RS y financiamiento ya comprometido.
“Después de más de 20 años de trabajo, exigir una actualización por cambios internos retrasa una obra que ya estaba lista para licitar”, criticó.
Desde EFE, en tanto, bajaron el tono. Montesinos aseguró que se trata de observaciones puntuales orientadas a garantizar estándares actuales, especialmente en seguridad. “No es un cuestionamiento al proyecto completo, sino ajustes específicos que deben subsanarse”, sostuvo.
Impacto local y proyección
Más allá de las tensiones, el centro de mantenimiento se perfila como una de las inversiones ferroviarias más relevantes fuera de Santiago. Actualmente, más de 250 personas trabajan en su construcción, con impacto directo en la economía local.
A ello se suma el mejoramiento de andenes en el tramo Santiago–Chillán, reforzando el carácter estructural del proyecto.
Consultado por la elección de la capital de Ñuble para su instalación, Montesinos apuntó a una combinación de factores: espacio disponible, ubicación estratégica y la necesidad de desconcentrar operaciones desde la capital.
“El servicio termina en Chillán, por lo tanto es lógico que una de las puntas tenga capacidad de mantenimiento”, explicó.
Hoy EFE cuenta con centros en Hualqui, Victoria, Santiago y Valparaíso. El de Chillán, sin embargo, se proyecta como el más grande en operación una vez concluido.
Si los plazos se cumplen, entraría en funcionamiento durante el próximo verano, marcando un paso concreto en la descentralización ferroviaria y consolidando a Ñuble como un nodo relevante dentro del sistema.



