Una nueva versión del programa “Aulas del Rock” se encuentra en marcha en el Centro Cultural Municipal de Chillán (CCMCh), iniciativa que busca fomentar la formación musical y artística en jóvenes estudiantes de la comuna, abriendo un espacio seguro y creativo para desarrollar su talento.
Dirigido a estudiantes de primero a tercero medio, el programa permitirá a sus participantes no solo aprender técnica musical y a formar una banda, sino también presentarse en escenarios reales, como la Sala 6 y la Gran Sala del Teatro Municipal de Chillán.
En esa línea, la directora del CCMCh, Macarena Berríos, explicó que “Aulas del Rock está pensado para estudiantes de enseñanza media; en él, los jóvenes tendrán la oportunidad de aprender a cómo formar una banda con el apoyo constante de profesores de música, y también la posibilidad de presentarse en los espacios de la Corporación”.
El alcalde, Camilo Benavente, comentó que “es fundamental brindar espacios seguros y accesibles donde los jóvenes de nuestra ciudad puedan explorar y desarrollar su talento musical. Iniciativas como Aulas del Rock no solo les permiten aprender a tocar un instrumento o componer canciones, sino también conectarse con otros que comparten sus mismos intereses. Desde el Centro Cultural estamos comprometidos con fomentar ese crecimiento artístico y personal, acompañándolos en un entorno que los inspire y los contenga”.
El programa
La dirección musical del programa estará nuevamente a cargo del bajista chillanejo Álvaro Vildósola, quien ha liderado esta iniciativa desde sus inicios, combinando formación técnica con acompañamiento artístico. Indicó que “durante el programa no solo enseñamos música a los chicos y chicas, también les enseñamos a generar y posicionar su marca como banda. Ya tenemos la experiencia de haber trabajado en este proyecto durante dos años, y para este periodo recibiremos a nuevos niños y niñas que se interesen en ser un grupo artístico”. Agregó además que “el segundo semestre del año pasado cumplimos con la misión de lograr que los chicos y chicas compusieran su propio tema y lo tocaran en un concierto. Es un trabajo arduo pero muy gratificante, ya que de una u otra forma se genera un lazo con los chicos”.




